
Juan 19, 16-37 vatican:[español latín] latinvulgate biblos Hebreos 12, 18-21 vatican:[español latín] latinvulgate biblos 446 Encuentro con profesores universitarios jóvenes: discurso del Santo Padre Benedicto XVI (19 de agosto de 2011), XXVI Jornada Mundial de la Juventud (del 18 al 21 de agosto de 2011), Madrid. vatican madrid11 447 Santa misa para la XXVI Jornada Mundial de la Juventud: homilía del Santo Padre Benedicto XVI (21 de agosto de 2011), XXVI Jornada Mundial de la Juventud (del 18 al 21 de agosto de 2011), Madrid. vatican madrid11 pues aunque todos somos perfectos .por ser originales. no lo somos .por así sentirlo.. Quien malinterpreta demuestra no entender, en el mejor de los casos; y quien no entiende, quien no tiene claras las ideas, difícilmente podrá explicarlas de forma que sean entendidas; se hará un lío a sí mismo y hará un lío a los demás 446; tomará por iguales conceptos distintos, como verdad y bien: que la gente sufre es una gran verdad, por menos bueno que así sea 447, a primera vista. Y peor es malinterpretar, aun entendiendo, con el perverso fin de engañar. Porque, ¿qué pasaría si Dios transportara, a su manera, a todos los seres habidos y por haber, a un nuevo paraíso libre de todo mal, donde todos vivieran libres de pecado, de sufrimiento y de muerte, participando gozosamente y para siempre de la vida divina? ¿Qué pasaría si Dios, además, permitiera a cada ser regresar a la Tierra, a la vida terrenal, si así lo

deseara, permitiéndole también regresar luego al paraíso, si así lo deseara, pudiendo cada ser ir y venir del paraíso a la Tierra, y de la Tierra al paraíso, tantas veces como deseara 448? ¿Qué respuesta escucharía Dios si, en estas condiciones, le preguntara a cada ser, en el paraíso, cuál de los dos lugares prefería para vivir? «Por más que generosamente me ofrezcas volver a la Tierra, ¿cómo voy a renunciar a la vida en el paraíso? Sería contrario a natura. Y aún menos puedo renunciar cuando aquí conmigo están todos los seres habidos y por haber, transformados en seres divinos. Por más que me permitas volver a la Tierra, por más que me permitas regresar desde la Tierra al paraíso, por más que me ofrezcas ir y venir desde el paraíso a la Tierra y desde la Tierra al paraíso tantas veces como desee, elijo vivir para siempre en el paraíso y no salir jamás de él». Así es la ley de Dios: Dios no obliga a elegir, de una vez y para siempre, sino que ofrece a elegir, permitiendo siempre el cambio de elección 449; y siempre ofrece lo mejor 450. Es el ser humano quien, al descubrir las infinitas bondades del bien, elige libremente ese camino, aun pudiendo tomar otros. Por eso, todas esas organizaciones 448 Génesis 28, 12 vatican:[español latín] latinvulgate biblos 449 Juan 10, 9-18 vatican:[español latín] latinvulgate biblos 450 Juan 1, 51 vatican:[español latín] latinvulgate biblos