
Pero la mayor sorpresa estaba aún por llegar, porque también era posible asignar otra identidad a los personajes, una identidad que no conducía necesariamente a una interpretación contraria a la ya dicha, sino complementaria. En esta nueva asignación de identidades, la cabeza (446) de Dios Padre, que parecía como dormida, sería ahora símbolo de la Muerte, por serlo de la cabeza (9) de la Muerte .revés de la cabeza de Siva. sugerida con el montículo situado ahora sobre el árbol del conocimiento del bien y del mal, junto al lago: ambas posaban con la misma expresión facial. Y esto era así porque, tras ambas, y sobre ambas, aparecía la cabeza del Infierno: los estanques hacían ahora de gigantescos y tenebrosos ojos, los del extraterrestre (453); el árbol de la vida y su reflejo sugerían su draconiana boca. Sin embargo, esta misma cabeza (453), que parecía cerrar su boca .ahora diminuta (455). en la sombra bajo los dragos, también sugería el bien en su sentido más puro posible, pues era símbolo del pensamiento de Dios .la Vida., que justamente allí tenía su cerebro. De ahí, quizá, su bonachona y gigantesca sonrisa (456) en achatada uve, en la colina, sonrisa compartida con el resto de cabezas del eje con boca situada a esa altura .ahora sonrientes cabezas (457)., incluida la de Dios Hijo (434) .con boca ahora sonriente (458) entre los dos Adanes., sonrisa de la cual también se hacía eco

sutilmente la boca de Dios Padre (447). Tan extensa era la sonrisa en achatada uve, que, cuando se asociaba por completo a las cabezas del eje, es decir, cuando se alargaba más allá de Adán y de Dios Hijo, hasta llegar a Eva, las cabezas adquirían aspecto de felicísimos reptiles (459) 4460. 4460 wiki LO SANTO DE DIOS Y he aquí la mayor de las sorpresas, de nuevo inverosímil, por sus consecuencias: si el Bosco pintó al hombre como mono y pintó a Dios como hombre fue para poder así simbolizar de forma reconocible el distinto grado que cada cual ocupa en la jerarquía existencial, así como el tipo de relación paterno-filial entre ambos. Atendiendo a estos mismos criterios, ¿qué imagen reconocible por el hombre del siglo XXI podía utilizar el Bosco para representar lo Santo de Dios, su divino Espíritu, el grado más alto en esta jerarquía, sino la cabeza de un ser extraterrestre? Fue entonces cuando la cabeza (453) se movió y con inocente voz infantil dijo: «Escucha la voz de tu conciencia; porque cuando la ignorancia inunda el corazón y amenaza con destruirlo, y con él a toda la humanidad, solo la Verdad puede enfrentarse y vencer a esa bestia, espíritu del mal. El paquete ha sido entregado. Láncese el ataque