sagrada .con ojo abierto (377) en el de la llave, 
y cerrado en el pájaro negro (378), justo debajo., 
reflejo de la escena entre el toro y la vaca 
sagradas que asomaban su cabeza por el panel del 
Génesis. En el panel del Apocalipsis, sin embargo, 
la vaca (377) giraba su cabeza, sacaba su larga 
lengua afilada y le lamía el hocico al toro, que 
compartía hocico con la vaca; el cráneo de 
caballo le servía de testuz; y también abría su 
boca (379) en el puente, y mugía con fuego. Otro 
par de ojos (380), el derecho en el tonel y el 
izquierdo en el del cráneo de caballo, también 
abrían esta boca. Cuando el dragón de Komodo 
giraba violentamente su cabeza en el panel central, 
de un lado a otro, trasladaba consigo la cabeza de 
la vaca; y el búho .en el ojo de la fuente. se 
transformaba en hombre .en el ojo de la 
llave.; y el ojo plácidamente cerrado en la bella 
ave (179) se transformaba en ojo crucificado en el 
cuervo. La vaca cuya gigantesca cabeza (176) y 
cuerpo pintó el Bosco en el panel del Génesis y 
en el panel central, respectivamente, parecía estar 
pariendo a su cría .que ya asomaba la cabeza. 
al panel del Apocalipsis. Los dolores del parto y 
el lugar al que arrojaba a su cría explicaban la 
cara de estupefacción de la madre y los llantos de 
la cría. 

En el establo del Apocalipsis, la cría del 
asno (372) jugaba con la cría del buey (377). Esta 
escena, que remitía a la Adoración de los Reyes,

aportaba una nueva significación a La adoración 
de los Magos: cuando los asnos lleguen a 
gobernantes y se cubran de riquezas, y la casa 
amenace ruina, será cuando volverá el Mesías, el 
Hijo del hombre. 

LA PANTERA ROSA 

Y la melodía con aires de la India me sonó 
ahora al tema de la Pantera Rosa, pero 
deconstruido. Y vi que aquella pantera (108) que 
el Bosco compuso con el panel del Génesis y sus 
reflejos, de ojos rosas .por la fuente. en 
cuencas azules .por el lago., parecía 
proyectarse en el panel del Apocalipsis, donde la 
pantera reducía su tamaño y mutaba su alegría 
por el asombro y la estupefacción, y sin necesidad 
de reflejos. Si, en el panel del Génesis, la fuente 
confluía en el ojo de la pantera (108), en el panel 
del Apocalipsis la fuente se transformaba en 
gigantesca gaita rosa que confluía en el ojo azul 
de esta otra pantera (381), con el otro ojo en una 
diminuta gaita, reflejo de la gigantesca gaita, en 
un banderín. El hocico de la pantera se sugería 
ahora con las gigantescas orejas humanas y el 
cuchillo. Las partituras y los instrumentos 
destrozaban su tema favorito. El ojo derecho, de 
azulada pupila vertical, se sugería con el 
personaje entre la plataforma circular y el tubo 
melódico de la gaita. El pie del tubo melódico 
también era ojo (382) que miraba con
22 -2 -1 -1 +1 +1 +2 2956 2956 2956 2956 2956 2838 2837 2953 2956 22 -2 -1 -1 +1 +1 +2 2767 2767 2957 2957