
mantiene la tierra en su sitio. Quien quiera que esto entienda comprende la verdad» 4310. 4310 sikhwiki srigranth wiki 4311 sikhwiki srigranth wiki En este punto se unieron en coro el resto de personajes del infierno, incluso el que hacía de micrófono, incluso los perros y sus presas, incluso los hombres torturados. Y todos, cabeza abajo, desafiando a la ley de la gravedad, cantaron: «¡Qué gran carga hay sobre el toro! ¡Tantos mundos más allá de este mundo, tantísimos mundos! ¿Qué poder los sostiene y soporta sus pesos? Los nombres y colores de las variadas especies de seres fueron todos descritos por el siempre fluyente pincel de Dios. ¿Quién sabría cómo pintar toda esa relación? ¡Imagina qué enorme tríptico se necesitaría! ¡Qué poder! ¡Qué fascinante belleza! ¡Y qué regalos! ¿Quién podría conocerlos en toda su extensión? ¡Tú creaste la vasta amplitud del universo con una sola imagen! Cientos de miles de ríos comenzaron a fluir. ¿Cómo podría ser descrita tu potencia creativa? Ni siquiera puedo sacrificarme por ti una sola vez, pues lo único que te agrada son las buenas obras. Tú, único eterno y sin forma» 4311. Y cesó el canto; pero no la música. Y en el panel del Génesis vi moverse la gigantesca cabeza de Dios, que besó compasivo el cerebro,

el ojo y la mejilla de la cría del toro y de la vaca como si con ello estuviera infundiéndole vida al animal; porque la cabeza del becerro .en especial cuando se identificaba con la de su madre, cabeza (176). parecía ciertamente sin vida, como sugería su ojo, en la base de la fuente. El animal correspondía a ese beso con otro, el que daba a la cabeza del pantocrátor: la escena alumbraba un círculo de amor sin fin. Y he aquí lo sorprendente, pues intuí que el animal no sólo transitaba de la no vida a la vida, sino que también recorría el camino inverso para cerrar el círculo sin fin de la existencia. La idea que parecía perseguir el Bosco, y que conseguía plasmar con maestría, alcanzaba de nuevo lo sublime, pues unificaba en una sola imagen el instante del comienzo de la vida con el instante en el que la vida llegaba a su fin. De nuevo, Génesis y Apocalipsis, principio y fin, yin y yang se fundían y confundían en una realidad única e inmutable, de un nivel superior. El Bosco lograba construir esta segunda parte del relato no con un solo simbolismo, sino con varios, llenos de ingenio, pues se probaban y potenciaban entre sí. En uno de ellos, el más evidente, el Bosco decapitaba al animal pintándole la cabeza en un panel y el cuerpo en otro: la expresión del animal no podía ser ni más explícita ni más exacta. Y como el sabio pintor flamenco intuyó que esto no sería suficiente entre las gentes del futuro para