inferior alineado en perpendicular conmigo 4309. 
Las imágenes que descubrí en los dos paneles que 
emergieron confirmaron muchos de los 
simbolismos presentes en el panel izquierdo. 

4309 google:[imágenes web] 

El panel central estaba repleto de cabezas y 
cuerpos gigantescos que continuaban los 
fascinantes relatos del panel izquierdo y creaban 
otros aún más inverosímiles. Uno de esos 
gigantescos cuerpos era el de la vaca, o el del toro, 
cuyas cabezas (176 y 174) compartían cerebro en 
el paraíso. De nuevo, el Bosco daba una muestra 
más de su brillante ingenio: la vaca compartía 
cerebro con el toro para simbolizar que ambos 
también compartían cuerpo en el panel central, 
como si se hubieran fundido en un solo cuerpo, 
símbolo de la unión sexual y de la unificación de 
la dualidad. La imagen reforzaba el relato de la 
vaca, el toro y su cría. Las cuatro construcciones 
laterales, sobre los ríos, hacían de patas. El lago 
circular y la fuente central condensaban el 
simbolismo sexual. Y tanto podría ser que las 
construcciones más próximas simbolizaran las 
patas traseras (217) como al revés (218), que 
hasta era factible la pose de perfil (219), 
permitiendo que en ellas se proyectaran de varias 
maneras los órganos sexuales, las ubres e incluso 
el ano, o el hoyo de las agujas. La escena (217) 
mostraba la vista posterior de la vaca y del toro,

que giraban sus cuellos como para mirar de frente 
al observador, lo que a su vez contribuía a 
reforzar la existencia de otros personajes que ya 
había descubierto en esa misma pose. El toro casi 
conseguía girar su cuello totalmente: la vaca no, 
pues solo mostraba el perfil derecho de su cabeza. 
Esta pose de la vaca y del toro era muy similar a 
la del buey (111) del paraíso, lo que permitía que 
ambos simbolismos se confirmaran entre sí. Y 
también era posible suponer que el toro y la vaca 
aparecían con el cuerpo totalmente de perfil (219), 
como si pariesen o excretasen el Apocalipsis. 

DHAMMA 

Y entonces cesó la música. Y luego sonó varias 
veces el largo cuerno del panel del Apocalipsis, 
como en llamada a la oración. Y cuando el cuerno 
cesó, comenzó a sonar en la zanfonía una melodía 
de aires orientales, como de la India. Y enseguida 
se le unió con su ritmo el tambor: la bestia 
tamborilera, como sumida en éxtasis, lo percutía 
por ambos lados, creando un ritmo hipnótico, de 
sonido dulce y aromas metálicos. Y entonces el 
gigantesco pájaro sentado en su trono se sacó del 
pico al hombre y comenzó a cantar utilizándolo 
de micrófono. Y al principio su canto me resultó 
ininteligible, aunque luego, pasado un tiempo, 
comencé a entenderlo. Y estas fueron sus 
palabras: «El toro mitológico es Dhamma, el hijo 
de la compasión. Esto es lo que pacientemente
22 -2 -1 -1 +1 +1 +2 http://www.google.es/search?q=BOSCO+%22EL+JARD%C3%8DN+DE+LAS+DELICIAS+-A+LAS+12-%22&tbm=isch http://www.google.es/search?q=BOSCO+%22EL+JARD%C3%8DN+DE+LAS+DELICIAS+-A+LAS+12-%22 2837 2832 2869 2869 2869 2869 22 -2 -1 -1 +1 +1 +2 2770 2869