fuente parecía una larguísima y viscosa lágrima, 
cuando no una gigantesca glándula lagrimal: de 
aquí surgía el llanto de esta cabeza de vaca, 
fuente de toda fuente, incluso de las cataratas del 
Iguazú 4258. La cueva en la roca, ahora sobre el 
árbol del conocimiento del bien y del mal, sugería 
el oído del animal: por él entraban las alimañas. 
Y su hocico llegaba hasta el límite visible, hasta 
el extremo derecho. Y su .media. boca besaba 
la .media. cabeza del pantocrátor sentado en 
su trono .todo cabeza abajo.. Y la gigantesca 
construcción sugería su pequeña barba. Una línea 
recta imaginaria unía el ojo abierto del toro con el 
ojo abierto de la vaca y el ojo abierto del 
pantocrátor. Y la vaca cerraba su ojo en las 
sombras .cabezas (178). y en las aves 
.cabezas (179).. 

4258 Álvar Núñez Cabeza de Vaca (Jerez de la Frontera, hacia 
1492 R Sevilla, hacia 1560). 

wiki:[1 2] 

Y fue entonces cuando descubrí el relato que el 
Bosco había construido en torno al toro y a la 
vaca; un relato complejo a más no poder. De 
nuevo, los personajes y las escenas admitían una 
doble interpretación, dos interpretaciones 
radicalmente distintas, totalmente coherentes, e 
incluso complementarias. La perfecta 
coexistencia de ambas interpretaciones 
potenciaba aún más la imagen. El toro y la vaca

parecían conformar una pareja, algo extraña aquí, 
pero pareja al fin y al cabo. Y eran pareja porque, 
aunque el toro era fuente, y la vaca era naturaleza 
.que crecía gracias al agua que manaba de la 
fuente., ambos compartían cerebro y espacio 
.perspectiva., además de especie .rasgos 
faciales.. La pareja era extraña por su distinta 
proporción .la hembra notablemente mayor que 
el macho, como ocurre con las ranas. y 
expresión facial .placidez, o acecho, en el toro; 
sorpresa absoluta en la vaca.. La clave que 
resolvía el enigma de la extrañeza residía en la 
fuente, que vertebraba la cabeza del toro, y que 
era roja como la túnica del hijo de Dios, lo que 
permitía suponer que el toro simbolizaba a los 
hijos de Dios que tomaron a las hijas de los 
hombres .la vaca. por esposas. De ahí la 
sorpresa de la vaca, al ser tomada por detrás: la 
pequeña cabeza de toro en el pensamiento de la 
vaca sería la del toro, según lo imaginaba la vaca. 
De esta forma tan sutil conseguía el Bosco 
reflejar la unión de dos seres de distinta 
naturaleza. El pienso que alimentaba a la vaca y 
al toro era el pienso de su pensamiento, el 
«pienso, luego existo». La vaca piensa en el toro, 
y el toro piensa en la vaca; luego existen; y son 
pareja; son progenitores. La pequeña cabeza de 
toro en el pensamiento de la vaca también sugería 
la de su cría. Hasta la propia cabeza de la vaca 
permitía ser vista como la de su retoño, como si
22 -2 -1 -1 +1 +1 +2 http://es.wikipedia.org/wiki/%C3%81lvar_N%C3%BA%C3%B1ez_Cabeza_de_Vaca http://es.wikipedia.org/wiki/Cataratas_del_Iguaz%C3%BA#Historia 2838 2838 22 -2 -1 -1 +1 +1 +2