con el fin de exterminarlos: de hecho, así 
procedía el hombre con los conejos, para quienes 
se erigía en símbolo del Infierno y de la Muerte. 

Y si en la parte inferior del panel había hasta 
gigantescas espinillas, en la parte superior 
nadaban los espinazos. En lo alto, en el fondo 
azul marino, aparecía la gigantesca raspa de un 
pez sin cabeza (166), que el Bosco sugería con 
una alargada y curva columna vertebral y dos 
costillas con forma de platos anchos y poco 
profundos .las parabólicas de antes., reflejo 
especular el uno del otro. Junto a esa imagen, el 
Bosco sugería la cola de otro pez que asomaba su 
cabeza (167) un poco más allá. Las montañas 
azules eran símbolo del agua, en especial del agua 
dulce, elevada a la categoría de elixir de la 
inmortalidad. Quizá por eso el Bosco pintó peces 
en el cielo. El agua, en el cielo, justificaba el 
porqué de que allí estuvieran las raíces del árbol 
del revés cuya copa era la tierra del tríptico. La 
cola de este último pez gigante, hecho de roca y 
vegetación, también sugería el torso de una pareja 
de aves de alargado cuello, cabeza esférica y 
afilado pico .cabezas (168 y 169).. 

De repente, el viento movió las ramas de los 
árboles de la vida y puede entrever por un 
instante los ojos llorosos del gigantesco hombre 
vegetal, que de inmediato volvió a tapárselos con 
sus manos. Y entonces comprendí: la 
cabeza (158) mostraba esa misma escena, la

escena en que el gigante vegetal descendía sus 
manos y dejaba ver sus ojos. Por eso, las 
bandadas de pájaros entraban por los orificios 
abiertos sobre las cejas de la cabeza (158); porque 
la cabeza (158) conectaba como símbolo con la 
cabeza del gigante vegetal y con la cabeza del 
pantocrátor, e incluso con la cabeza del buey. De 
hecho, la cabeza (158) podría interpretarse como 
un zum de la cabeza (111) del buey, aunque en 
este caso más bien parecía una vaca, pues poseía 
rasgos femeninos, además de otros símbolos que 
así lo corroboraban. El símbolo clave era el árbol 
del conocimiento del bien y del mal: el Bosco 
parecía identificar al buey (111) con Adán, y a la 
vaca (158) con Eva; y lo hacía a través del árbol 
del conocimiento del bien y del mal, 
principalmente asociado a Eva, árbol que no 
aparecía sobre la nariz del buey .o, si se quiere, 
que había sido arrancado de raíz., pero que sí 
aparecía sobre la nariz de la vaca, que lloraba 
abiertamente el error de su pecado. Con las 
fuentes el razonamiento era similar: aparecían 
sobre la nariz de la vaca, pero no sobre la del 
buey; la base de la fuente era símbolo del orificio 
en la fosa nasal, y la figura sobre la base lo era 
del árbol; el árbol sobre la nariz de la vaca tapaba 
los agujeros por los que entraban las aves en el 
buey .aves que quizá combatieran en el interior 
del cuerpo del buey a las alimañas que le entraban 
por el ano.. Las alimañas parecían ser símbolo
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