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y el pene era Dios Hijo. Bajo ellos, el enorme lago hacía de próstata infestada de animales, si no de ano, en consonancia con el trono en el panel derecho; y también pudiera ser vagina de la hembra, de no serlo la diminuta y doble madriguera de conejo que aparecía más arriba. El gigante vegetal, a su lado, se tapaba los ojos, y el león los cerraba con fuerza, todo para no ver el obsceno ofrecimiento que el mandril le hacía al observador. Y entonces vi aparecer ante mí una especie de cortina traslucida, y sobre ella un dibujo (23) en blanco y negro que encajaba con la figura del mandril, visible a través de la cortina. Y el dibujo fue completándose, y adquirió movimiento, como en una película antigua en blanco y negro; y se desencajó parcialmente de la figura del mandril. Y al ir completándose me di cuenta de que el dibujo reproducía un grabado de Durero, el último de su serie Apocalipsis cum figuris 4164. La puerta más cercana de la nueva Jerusalén hacía de boca en la montañosa cabeza (23), con ojo izquierdo en otra de las puertas: la boca se superponía a la cueva por la que entraban las alimañas, boca también del mandril (119). Y la cabeza (23) parecía tener por cuerpo la tierra, 4164 Der Engel mit dem Schlüssel zum Abgrund de Apocalipsis cum figuris (1498), de Albrecht Dürer, Kunsthalle zu Kiel (A.B. 1174), Kiel. kunsthalle-kiel museen-sh musenor google:traductor

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como el mandril; y el cuerpo parecía estar tumbado boca arriba, como el mandril; y el agujero en la tierra, por el que el ángel introducía al dragón, el agujero de gases llameantes, en primer plano, el agujero que al principio, cuando apareció la cortina, coincidía con el lago oscuro a los pies del panel, ante Jesús, Adán y Eva, parecía ahora el ano de este ser, si la vagina se suponía un poco más arriba, entre la frondosa vegetación, entre las dos colinas abiertas, como en el mandril hembra. Y entonces la cortina se desvaneció, y con ella desapareció el dibujo. Y pensé en el babuino, que no abandona a su cría ni muerta. Al lado de la cabeza del mandril vi que la fuente rosa sugería el alargado hocico de otra cabeza (120) animal, con boca abierta en la base y ojos tras la cúspide, en el fondo. Uno de los ojos (121) se cerraba en el roto de una especie de piedra gigantesca con forma de huevo roto y hueco. La cabeza tenía aspecto de simio. Y entonces el mandril movió su boca. Y al hacerlo vi que el árbol del conocimiento del bien y del mal, árbol que nacía de una cabeza de perfil, también nacía de una fantástica cabeza (122) frontal, formada por reflejos especulares. La cabeza (122) era similar en concepción a la del pantocrátor (112) sentado en su trono, pero totalmente opuesta en significado. Si en las cuevas que hacían de ojos del pantocrátor (112) anidaban aves blancas, mensajeras de Dios, en las

22 -2 -1 -1 +1 +1 +2 http://www.kunsthalle-kiel.de/ http://www.museen-sh.de/ml/digi_einzBild.php?pi=18_A.B.%201174&s=2&suce=A.B.%201174&mab_id=18&sam=kein&page=1&action=vonsuche&r=1 http://www.musenor.fr/rs/durer/index.htm http://translate.google.com/translate_t 2785 2785 2784 2785 22 -2 -1 -1 +1 +1 +2 2786 2786 2786 2786 2773 2773