La simbología, tan prolija y tan conexa, 
alumbraba interpretaciones fascinantes. Los 
pájaros nacían de los ojos del buey, volaban por 
el cielo en libertad hasta perderse en el infinito 
.el Evangelio más largo es el de San Lucas., 
difundían el mensaje divino al mundo y luego 
regresaban para finalizar su viaje vital en el 
cerebro del Dios pantocrátor, el que menta el 
Apocalipsis. En el arte antiguo, la inspiración 
divina tenía forma de pájaro, de paloma que 
descendía desde el cielo portando un mensaje. 
Los pájaros, interpretados ahora como fieles 
ángeles de Dios, saldrían en bandada a recorrer el 
mundo para luego regresar y contarle a Dios lo 
que hubieran visto, particularmente las malas 
nuevas, en el día del Juicio Final: el Bosco 
simbolizaría con la cabeza del dios Pan este 
mensaje negativo, portador de pecados. 

La cabeza (111) parecía la de un buey 
sumergido en el agua, no solo de frente, también 
de espaldas. El buey, sumergido de espaldas, 
giraba su cuello ciento ochenta grados para mirar 
de frente al espectador y al mismo tiempo 
mostrarle la parte posterior de su cuerpo, su cola 
levantada en el árbol del conocimiento del bien y 
del mal, su ano .más que vagina. en la cueva 
de debajo, por la que se introducían las alimañas 
cual bacterias y virus que infectaban el agua, cual 
ángeles caídos expulsados del paraíso, al cual 
parecían querer regresar por la puerta falsa, la de

salida 4154. Y cierto es que el Bosco pintó junto al 
agua a un buey real y evidente que sugería esa 
pose. De hecho, el Bosco parecía invitar a 
identificar a los dos animales entre sí y comparar 
las dos perspectivas. Los gigantescos cuartos 
traseros del buey eran los dos verdes montículos 
tras el árbol del conocimiento del bien y del mal: 
quizá por eso el Bosco pintó sobre estos montes a 
un animal fantástico, sin cuartos delanteros. Más 
atrás, un tercer montículo sugería la grupa del 
buey. El buey sólo mostraba la parte superior de 
su cuerpo porque el resto parecía sumergido en el 
agua: quizá por eso las montañas del fondo fueran 
azules, como el lago en primer plano, para que 
todo lo azul fuese símbolo del agua en la que se 
bañaba el buey. La fuente podría incluso ser 
símbolo de su sexo masculino. El efecto visual 
era fascinante. La pose del buey me recordó la del 
toro que Picasso pintó en el Guernica, pues 
también allí giraba su cuello ciento ochenta 
grados y levantaba su cola dejando ver su ano. 

4154 Mateo 7, 13-29 vatican:[vatican latín] latinvulgate biblos 

Lucas 13, 23-30 vatican:[español latín] latinvulgate biblos 

Juan 10, 1-10 vatican:[español latín] latinvulgate biblos 

Pero lo que más me sorprendió es que, por 
compartir el pantocrátor su cabeza con la del 
buey, también podía pensarse que compartía su 
pose, sumergido boca abajo parcialmente en el 
agua hasta el pecho, los brazos al frente. El
22 -2 -1 -1 +1 +1 +2 2770 22 -2 -1 -1 +1 +1 +2 http://www.biblegateway.com/passage/?search=mateo%207&version=42; http://www.vatican.va/archive/ESL0506/__PUH.HTM http://www.vatican.va/archive/bible/nova_vulgata/documents/nova-vulgata_nt_evang-matthaeum_lt.html#7 http://www.latinvulgate.com/lv/verse.aspx?t=1&b=1&c=7 http://biblos.com/text/matthew/7-13.htm http://www.biblegateway.com/passage/?search=lucas%2013;&version=42; http://www.vatican.va/archive/ESL0506/__PVV.HTM http://www.vatican.va/archive/bible/nova_vulgata/documents/nova-vulgata_nt_evang-lucam_lt.html#13 http://www.latinvulgate.com/lv/verse.aspx?t=1&b=3&c=13 http://biblos.com/text/luke/13-23.htm http://www.biblegateway.com/passage/?search=Juan%2010&version=RVC http://www.vatican.va/archive/ESL0506/__PWG.HTM http://www.vatican.va/archive/bible/nova_vulgata/documents/nova-vulgata_nt_evang-ioannem_lt.html#10 http://www.latinvulgate.com/verse.aspx?t=1&b=4&c=10 http://biblos.com/text/john/10-1.htm