cada lado, respecto del eje especular (lado 
izquierdo del panel en su posición 
convencional).: las zanfonías hacían de ojos en 
esta cabeza (92), que aparentaba estar durmiendo; 
los cráneos de caballo perfilaban la parte inferior 
de su nariz; su boca abierta y alargada dejaba ver 
los puentes en su garganta; los dos molinos en el 
centro de su boca, que hacían de campanilla, 
emitían al girar un sonido como de ronquido; y si 
por esta boca parecía inspirar, por otra boca (93) 
parecía expirar justo debajo; los vapores que 
trascendían los tejados de las casas adosadas a los 
molinos sugerían que las casas eran fraguas, 
aquellas en las que se forjó la afilada lengua que 
castiga con la palabra que viaja en el tiempo y 
que al tocar los oídos se transforma en cuchillo 
que guillotina las orejas. El tercio superior de la 
escena hacía de montera .celada del torero., 
calada hasta los ojos: en los costados de la 
montera se levantaban los tronos; y en el centro lo 
hacían los dos tablones rectangulares; la tierra 
marrón oscura que cubría los laterales les dotaba 
de su característica forma ovalada. La montera, 
que aparecía boca arriba en la escena sin girar, 
confirmaba el mal augurio. De las fosas nasales 
.ojos en el cráneo de caballo., colgaban las 
llaves del toril; y de ellas, los alguacilillos. La 
cabeza (92) del torero soñaba con una gran faena, 
de cuatro orejas y dos rabos; pero, al despertar, la 
realidad se mostraba bien distinta: los ojos

abiertos, oscuros, semicirculares en las arpas, y 
las dos bocas transmitían ahora un gesto de 
asombro, de terror: con estos ojos, el rostro 
adquiría ciertos rasgos de felino, como de tigre. 
La metamorfosis del toro en torero y del torero en 
toro también aparecía en el Legado Picasso de 
1981, en Cabeza del toro con estudios de ojos 1. 
El simbolismo de Picasso y el del Bosco se 
justificaban mutuamente. 

Dentro de la cabeza (92), compartiendo con 
ella sus bocas, vi una cabeza (94) de rasgos 
humanos, totalmente calcinada por las llamas. 
Aparecía en la mitad inferior de la escena. Miraba 
por el hueco de las figuras huecas, que sugerían 
extrañas gafas blancas. Su boca se abría 
amenazante en los puentes; y parecía casi cerrarse 
más abajo, quedando ligeramente abierta (95), en 
pequeño círculo de fuego, a los pies de la escena. 
Los instrumentos y los tablones coronaban, a 
modo de mitra, esta cabeza: las dos ínfulas 
colgaban una a cada lado y llegaban hasta el 
coronado pájaro que comulgaba sentado en su 
cátedra, con el gremial cubriéndole las rodillas. 
Los símbolos remitían a la liturgia de la 
ordenación de un obispo, que llegaría a serlo de 
Roma 4085. Los objetos sobre las cabezas de 
algunos de los personajes del panel harían 
referencia a la escena litúrgica de ordenación de 

4085 elpais ctxt elpais google
21 -2 -1 -1 +1 +1 +2 2739 2739 2739 21 -2 -1 -1 +1 +1 +2 http://elpais.com/diario/2010/06/02/madrid/1275477856_850215.html http://ctxt.es/es/20151028/Politica/2796/Aguirre-PP-Telson-Despilfarro-Espa%C3%B1a.htm http://ccaa.elpais.com/ccaa/2015/11/02/madrid/1446484214_599786.html http://www.google.es/search?q=v%C3%ADdeo+promocional+ciudad+justicia+madrid 2739 2740 2740