
la materia y la energía, no fueran sino almorranas en un culo divino, operado a fuego en el Apocalipsis.. La expresión de sufrimiento era tan intensa y realista que dudaba si no representaría aquella cabeza al Infierno, y no a la Muerte: de hecho, aparecía en el eje del Infierno, pues contenía tanto a la cabeza (61) del Infierno como a la cabeza (69) de la cabra que le servía de vehículo; además, los alargados tronos parecían remitir a los gigantescos candiles, pues ambos hacían de boca, cada cual en sus cabezas, ayudando así a justificar la excesiva altura del trono. Fue entonces cuando encontré un par de ojos que, asociado a la boca y nariz de la cabeza (84), daban forma a la que sin duda era una fantástica cabeza (85) del Infierno, con sus infernales ojos .ahora abiertos de par en par, como en gesto de asombro. situados en las enormes llamas al fondo, en el límite del panel, unidas allí a su reflejo especular. Cuando esta cabeza se completaba con los dos pares de tablones, cada cual en la parte inferior de un carrillo, flanqueando a la boca, la cabeza adquiría el increíble y fantástico aspecto de una asombrada cabeza de gato (86). Y no solo eso; porque todas las cabezas anteriores con ojos en esta zona, y nariz y boca los de este gato, eran también fantásticos fotogramas de una secuencia, la de esta increíble y fantástica cabeza de gato. Las dos escenas de perros devoradores de hombres

aparecían, cada cual, en los laterales de la boca de una de las dos cabezas (61 y 85) del Infierno, en la nariz y en la boca de la gigantesca cabeza de gato (86), lo que confirmaba el simbolismo y servía para interconectar los objetos y personajes en el entorno de las dos bocas. Para confirmar esta inverosímil relación, más propia de un pintor extraterrestre que de un pintor de la Edad Media, el Bosco también incluyó en ambos casos a una bestia que atravesaba con su espada a un hombre. Entre los ojos de la cabeza (71) de la Muerte y los ojos de la cabeza (85) del Infierno tenía sus múltiples pares de ojos la cabeza (87) de una fiera infernal, la del can Cerberos 4080, el perro del Infierno, que aquí cabalgaba a lomos del caballo de la Muerte. Ojos los tenía a pares: en el puente; y justo encima, en la vela de la pequeña barca; y justo encima, en las aperturas circulares iluminadas por el fuego, en las paredes de dos lejanas edificaciones derruidas… Había incluso ojos que parecían dormir, más arriba, comienzo de una fantástica secuencia cinematográfica que recorría el resto de ojos. En el límite del panel, en la misma horizontal que los puentes, dos casas en llamas junto a unas ruedas hidráulicas sugerían las fosas nasales del infernal perro. Y debajo estaba su boca, de la que emanaba fuego, y a la que eran arrojados los hombres. El simbolismo se 4080 wiki google