Después de unos compases se repite toda esta 
parte, comenzando por la cuerda, que lleva el 
tema al registro grave. En este caso la secuencia 
se podría relacionar con las siete copas de la ira. 
De esta manera se puede reservar la coda, que 
comienza justo después, exclusivamente para las 
batallas finales de los capítulos diecinueve y 
veinte, en las que el ejército de Dios derrota a… 
espera, déjame comprobarlo .y acudió al texto 
del Apocalipsis.… derrota a la bestia, al falso 
profeta… al diablo, a la Muerte y al Infierno, y 
los arroja al lago de fuego. Y aquí acaba el Juicio 
Final. Y aquí acabaría la sinfonía, con siete 
golpes de sonido divino que terminarían con 
todos ellos. El último golpe abandona el registro 
agudo y los hunde a todos en el lago de fuego. El 
final es apoteósico. Se adapta a la frase «Salus 
Deo nostro». Fíjate, por ejemplo, en el viento 
metal .y cantó el pasaje acariciando con su dedo 
meñique la partitura.:
21 -2 -1 -1 +1 +1 +2 21 -2 -1 -1 +1 +1 +2