Y los niños repiten la parte final, «et verus», y los 
padres y abuelos complacidos les confirman la 
corrección de sus palabras repitiéndoles «et 
verus». Es un recurso maravilloso, muy tierno, 
que le da un carácter único a este momento. El 
mérito de Beethoven es enorme: es capaz de 
horrorizarnos con la Muerte y el Infierno en el 
primer movimiento, y de transportarnos al cielo y 
hacernos sonreír en el segundo. Este recurso se 
volverá a aplicar más delante de una manera 
magistral, ya verás .y me dedicó una mirada de 
complicidad.. Vamos de nuevo al pentagrama: 
todas las frases se pueden identificar por sus tres 
primeras notas, ascendentes. Ninguna nota del 
tema o motivo alcanza a un tono superior al de la 
última de estas tres notas. Con la llegada del 
segundo tema en los clarinetes y los fagots se 
rompe esa barrera. Las voces siguen insistiendo 
en la pregunta «Usquequo. Usquequo». Mira .y 
señaló al pentagrama del clarinete entonando el 
motivo.: 

 

 

La partitura para el clarinete se suele escribir en 
un tono más alto que su sonido real, en realidad 
se dice una segunda más alta, y de ahí que la

armadura parezca distinta: es lo que ocurre con 
los instrumentos transpositores, todo depende de 
cómo se afinen. 

.¿Qué es la armadura? .pregunté por 
curiosidad, aún pensando en Carlos V. 

.Son los signos de sostenidos y bemoles que 
se ponen entre la clave y los números que indican 
el compás, así se evita tener que escribirlos junto 
a cada nota. Todas las notas de la partitura que 
tengan la misma tonalidad que marca la armadura, 
independientemente de la octava en la que estén, 
se tienen que tocar como si tuvieran el signo 
escrito a su lado. Por ejemplo .y se fue al 
principio de la sinfonía., en este pentagrama 

 

el bemol más alto está marcando un Mi y por eso 
la cuarta nota, la blanca en el segundo compás, 
que es un Mi, se tiene que tocar como si fuese un 
Mi bemol, las cuatro notas serían: Sol, Sol, Sol, 
Mi bemol. Esto tiene relación con las escalas y el 
sistema de tonalidades, no es muy complicado. 

.Entendido. 

.Volviendo al análisis anterior: luego, los 
violines en piannisimo cantan «Domine. Domine. 
Domine» y dan entrada a toda la orquesta en 
fortissimo y en la tonalidad de Do mayor. El 
viento metal se impone y repite con el mismo 
fraseo: «Usquequo. Usquequo. Domine. Domine»,
21 -2 -1 -1 +1 +1 +2 21 -2 -1 -1 +1 +1 +2