.No puede ser. Esto es una locura .dijo 
totalmente desconcertada. 

Esta extraña situación, irracional hasta la 
médula, me sumió en la más absoluta confusión. 
No sabía qué pensar. Era Marianne quien había 
encontrado entre mis cosas una llave que no solo 
no era mía sino que parecía ser de ella. Sin 
embargo, la reacción de Marianne al oír su propio 
nombre parecía sincera, totalmente natural, tanto 
como lo había sido su comportamiento a lo largo 
de la tarde. ¿Qué necesidad tenía ella de realizar 
un montaje como este? Ninguna, absolutamente 
ninguna. Por más vueltas que le daba, no 
encontraba la forma de interpretar lo que estaba 
ocurriendo. Y a ella parecía sucederle tres cuartos 
de lo mismo. 

.Te juro que esa llave no es mía .afirmó 
Marianne con gravedad, fiel reflejo de la seriedad 
de su cara. 

.Te creo. De hecho, me has quitado la frase 
de la boca: puedes estar segura de que esa llave 
tampoco es mía. 

La situación me resultó tan inverosímil que no 
pude evitar sonreír mientras cogía el pequeño 
estuche y se lo entregaba a Marianne. 

.Al menos no hemos cometido ningún delito 
abriendo este cajetín .añadí bromeando mientras 
lo cerraba. 

Al girarme hacia Marianne, para entregarle el 
llavero con la llave, vi que Marianne ya había

abierto el estuche de terciopelo azul y miraba con 
perplejidad su contenido. 

.Una moneda… .dijo. Y tiene grabada la 
imagen del llavero. 

Y me enseñó el estuche. Y vi la moneda. Y vi 
que tenía grabada la imagen del llavero, la esfinge 
en triángulo equilátero, con vértices en el 
perímetro de la moneda. Y el alma se me heló al 
recordar aquellas palabras: «¡La moneda…! ¡No 
dejes que destruyan la moneda…!». 

.Mi casa está no muy lejos de aquí .le 
dije.. ¿Te apetece venir a tomar algo? Podemos 
hablar de todo esto si quieres. 

Marianne dudó. Miró la carta y la moneda. Y 
entonces sonrió, más relajada, ya sobrepuesta, 
como quien vence al aceptar los inevitables 
sinsentidos del destino. 

.Vale .dijo, algo más animada.. Después 
de todo esto, creo que no me vendrá mal una copa.
21 -2 -1 -1 +1 +1 +2 21 -2 -1 -1 +1 +1 +2