las colocan a particulares y a empresas, en fondos 
de inversión y de pensiones. Y entonces llega la 
crisis; y no hay dinero; y no hay consumo; y no 
hay trabajo; y se restringe el crédito; y se hunden 
los precios; y los que habían comprado en 
máximos se ven obligados a vender en mínimos, 
por falta de liquidez, ya sean casas, acciones, 
fondos de inversión o incluso de pensiones; y 
entonces, los que viven de este oscuro negocio, 
compran, y se endorsan la diferencia. Había 
países que incluso llegaban a cambiar las leyes 
para permitirlo, leyes un tanto tenebrosas, y que 
más bien parecían dictadas desde el opaco mundo 
financiero. 

.La eterna historia del pez grande que se 
come al pez pequeño. 

.O del Infierno que se come al ser humano. 
Los recursos del poder son infinitos. Resulta 
paradójico que estemos en manos de los bancos 
cuando su dinero sale de nuestros bolsillos. 

Cuánta razón tenía Marianne. Los bancos no 
entienden de piedad, sólo entienden de dinero. 
Atraídos por el oro, como tiburones por la sangre, 
atacan con hambre de riquezas allí donde hay 
ahorro, seleccionando a los más débiles e 
ignorantes, desde bebés a jubilados. El sistema 
financiero convierte a los bancos en virtuales 
dueños del ahorro, en recolectores de depósitos, 
del capital que no utilizan las masas. Los mismos 
que inyectan dinero en el sistema circulatorio de

la sociedad, para darle vida, le muerden luego en 
la yugular para chuparle el excedente. La 
inflación, las caídas bursátiles, las pérdidas de 
valor de los activos… son medidas dirigidas a 
diezmar el poder adquisitivo de la población y a 
someter a las masas a la dictadura del ordeno y 
mando. Con esta sangre se escribe la ley del 
dinero que gobierna el mundo. Así se regula la 
naturaleza. Y algunos le sacan un gran partido, 
siempre a costa de una ciudadanía encarcelada en 
la ignorancia: los doctos profesores de las 
finanzas enseñan mal a sumar a sus alumnos, y lo 
hacen con premeditación y ánimo de lucro. Sólo 
el camino del conocimiento y el respeto mutuo 
puede acortar las diferencias de riqueza. Pero el 
poder, que lo sabe, siembra de minas el trayecto, 
para que sólo unos pocos puedan revivir aquel 
milagro antiguo, el de ver multiplicados sus panes 
y sus peces. 

Marianne pasó unas páginas del libro y me 
mostró un gráfico del Ibex con varios impulsos 
situados en mínimos consecutivos. 

.Fíjate en este gráfico .dijo.. Cada vez que 
se genera un nuevo impulso, el precio medio 
relativo al origen del impulso actúa como un 
punto de apoyo que no existía en ciclos anteriores. 

El eco de estas últimas palabras resonó en mi 
memoria: «… como un punto de apoyo que no 
existía en ciclos anteriores».
21 -2 -1 -1 +1 +1 +2 21 -2 -1 -1 +1 +1 +2