la de este mismo mundo, pero desprovista de la 
pesadilla carga de la vida 3491. Sería algo así como 
la paz que sentimos al contemplar la naturaleza, 
la naturaleza exenta de vida humana, la 
naturaleza muerta de vida humana. 

3491 Mateo 11, 28-30 vatican:[español latín] latinvulgate biblos 

Marianne abrió su bolso, sacó un pequeño libro 
de tapas oscuras, lo acarició entre sus manos, lo 
miró con cariño. Y entonces sus ojos se 
humedecieron y con voz algo trémula me habló. 

.Lo último que me dijo mi padre antes de 
perder la consciencia fue «Mi diario… lee mi 
diario». Este es el diario .dijo, 
recomponiéndose.. El día que nos encontramos 
en la biblioteca del Reina Sofía fui a mirar 
algunos libros de Picasso. En su diario le 
menciona. 

Marianne ojeo el diario unos segundos y luego 
prosiguió. 

.Hace algunos años mi padre comenzó a 
investigar los movimientos al alza y a la baja en 
los mercados de valores. Lo hacía en casa, como 
pasatiempo, como quien resuelve un crucigrama. 
De tanto darle vueltas al asunto llegó a detectar 
ciertas pautas significativas, demasiado 
significativas según él. Los sucesos políticos y 
económicos de relevancia parecían llegar justo en 
el momento adecuado, como si se hicieran 
coincidir deliberadamente con los movimientos

de las bolsas: la correlación era reveladora. Hace 
apenas un mes, a mi padre se le ocurrió hacerle 
algunos de estos comentarios a unos compañeros 
del trabajo. Para su sorpresa, pocos días después 
comenzó a notar que le trataban de forma extraña. 
Algunos de ellos cambiaron repentinamente de 
actitud sin venir a cuento. Parecían tener incluso 
un lenguaje secreto para comunicarse. Mi padre 
simuló no haberse dado cuenta y continuó con su 
rutina; pero al mismo tiempo se mantuvo alerta y 
les siguió los pasos, todo con mucha discreción. 
Así empezó a descubrir cosas insólitas. A tres de 
ellos .X, Y y Z, así los llama en el diario. les 
vio incluso reunirse en la catedral de la 
Almudena: entraban por separado y salían por 
separado, mezclándose con el gentío. Una vez, en 
la oficina, mi padre vio como a Z se le cayó algo 
de un bolsillo mientras iba caminando detrás de 
él: era un objeto muy extraño, una especie de 
rosario de cuentas negras dispuestas en forma de 
cruz. Mi padre lo recogió del suelo y se lo entregó. 
Z besó el extraño objeto, se lo volvió a meter en 
el bolsillo y aceleró el paso. X, que venía de 
frente, lo vio todo y le lanzó a Z una mirada tan 
feroz cuando se cruzó con él que lo dejó pálido. 
Otro día, al entrar en el despacho de X para 
entregarle un documento se encontró con que X 
no estaba allí, y al ir a dejarle el documento sobre 
la mesa vio en un cajón medio abierto 
exactamente el mismo tipo de rosario, además de
20 -2 -1 -1 +1 +1 +2 http://www.biblegateway.com/passage/?search=mateo%2011&version=NVI http://www.vatican.va/archive/ESL0506/__PUL.HTM http://www.vatican.va/archive/bible/nova_vulgata/documents/nova-vulgata_nt_evang-matthaeum_lt.html#11 http://www.latinvulgate.com/lv/verse.aspx?t=1&b=1&c=11 http://biblos.com/text/matthew/11-28.htm 20 -2 -1 -1 +1 +1 +2