
el pintor les pintaba, mis padres hablaban entre ellos y también con el pintor, que al escuchar su historia decidió retratarles con trajes de época, como si fueran ellos el rey y la reina. Fue el regalo que más gracia me hizo de todos los que recibí en aquel cumpleaños. Al verlo me entró un ataque de risa. Luego me trajeron al Prado, y el mismo pintor que les hizo el retrato a ellos me hizo otro a mí, de cuerpo entero, vestida como la infanta Margarita. Semanas después, enmarcamos los retratos y los colgamos en el salón, en la misma posición en que aparecen aquí. Había quien venía a casa sólo para verlos. Por cierto, ¿sabías que Picasso también hizo una versión de Las meninas? De inmediato mis ojos dejaron de observar candorosamente a Marianne para clavarse sin escrúpulos en la obra de Velázquez. Sin razón alguna, empecé a reconocer cabezas gigantescas. Una de ellas tenía el mismo aspecto somnoliento que el perro en la esquina inferior derecha. Incluso llegué a imaginar la gigantesca cabeza de Velázquez, su descomunal autorretrato: el espejo y el hueco de la puerta hacían de ojos; las meninas .caballeras. hacían de cabelleras; la infanta Margarita hacía de nariz y boca. .Mi padre cree que el espejo y la zona rectangular bajo el espejo son un símbolo de la infanta Margarita .comentó Marianne.. Es

algo parecido a lo que tú ves en las obras del Bosco. .Una prefiguración del cubismo… .dije para mí. La infanta como espejo en el que se miran los reyes… Sí, tiene sentido… .Las cabezas de Felipe IV 3487 y de Mariana de Austria, en el espejo, serían los ojos de la Infanta, las niñas de sus ojos. Es incluso lógico: como los reyes posan delante de la infanta Margarita, los ojos de la Infanta reflejan su imagen. Y hasta cabría pensar en un juego de ingenio de Velázquez, como si pretendiera dar a entender que está retratando .con permiso de los reyes. a todo aquel que se sitúa ante su obra, como si el observador también hiciera de modelo. Así, todos cuantos hubieran mirado este cuadro alguna vez le habrían servido de modelo a Velázquez, que les habría pintado a todos, por separado y también juntos, como si fueran una familia. La idea es fantástica: todo el mundo retratado en un solo cuadro. Y no es el único mensaje que esconde el lienzo. Velázquez también parece establecer un paralelismo entre el mundo inferior de los niños y el superior de los adultos, como si el uno fuese reflejo del otro. Igual que las dos meninas 3487 Felipe IV (Valladolid, 1605 R Madrid, 1665) fue rey de España (1621R1665) y Portugal (Felipe III, 1621 R 1640). Entre las regiones bajo su control también estuvieron los Países Bajos españoles (1621 R 1665). wiki