
central. Las estrellas eran símbolo de un ojo, del inmenso ojo de la Muerte .Saturno es Cronos, el dios del Tiempo.. La Muerte miraba de frente a los ojos del espectador; y luego desviaba su mirada hacia los ojos de Saturno y de su hijo .en la siniestra de Saturno., recordándole al espectador la tragedia del destino. Saturno sostenía en su diestra la guadaña con la que castró a su padre Urano, guadaña que también era símbolo del paso del tiempo y de la Muerte. La estrella mayor se alineaba en vertical con el pene de Saturno, castrado por el manto negro: el blanco pene dador de vida se transformaba en glotona y negra lengua de muerte. Las estrellas, de seis puntas, eran símbolo de Saturno y de sus hijos: la estrella mayor, en el centro, imitaba con sus destellos los brazos y piernas de un Saturno en posición vertical; la sexta punta era pene; las estrellas menores imitaban con sus destellos la posición horizontal del niño sobre la lengua negra, y también sugerían el reflejo del niño en la niña de los ojos de Saturno, y el de ambos en el ojo de la Muerte. TIZIANO A lo largo de nuestro paseo también contemplamos a «Carlos V tal y como exactamente era en su momento triunfal, montado a caballo con su media armadura, el lanzón en la diestra y la barba prominente bajo el morrión

encasquetado». Así lo describía la tercera de ABC del 9 de septiembre de 19393480, tras la llegada de las obras del Prado a la estación del Norte. Acerca de El emperador Carlos V, a caballo, en Mühlberg 3481, de Tiziano, Marianne comentó: «El cielo no le mira con buenos ojos». Y, efectivamente, así sucedía, al menos en el lienzo. El caballero, su lanzón y su caballo, y hasta los ojos en el cielo parecían proyectarse en el Legado Picasso de 1981. 3480 abc 3481 El emperador Carlos V, a caballo, en Mühlberg (1548; óleo sobre lienzo; 335 cm × 283 cm), de Tiziano Vecellio di Gregorio, Museo Nacional del Prado (P00410), Madrid. museodelprado:[obra Tiziano enciclopedia] .La armadura se exhibe en la Real Armería. ¿Has estado allí alguna vez? .me preguntó Marinanne. .Sí. Justo hace una semana llevé al Palacio Real a un grupo de amigos extranjeros. También les traje aquí, al Prado, y vieron este cuadro. .¿Te fijaste en el espaldar de esta armadura cuando estuvisteis en la Real Armería? .dijo señalando a la armadura que lucía Carlos V. .¿El espaldar? Pues… no, no recuerdo haberme fijado especialmente en el espaldar. La armadura sí que la vimos. La verdad es que había tantas que tampoco les prestamos demasiada atención.