Así se podría interpretar la imagen si el avance 
del tiempo se tomara en dirección hacia el 
observador. El crucifijo colgado en la pared, en 
segundo plano, sugeriría que la escena del 
Nacimiento y de la Adoración de los Reyes, en 
primer plano, ocurre después de la Crucifixión. 
«Si un borrico fue el vehículo de Cristo en su 
primera venida, un toro lo será en la segunda», 
parece profetizar Roger van der Weyden, que por 
algo construyó con cabezas (5) de toro el templo 
en la escena de la Presentación, en el panel 
derecho, donde el nuevo Cristo, pasados los 
cuarenta días de rigor desde su nacimiento, es 
presentado por sus padres en el templo. 

Círculos, cuadrados, rectángulos… y también 
triángulos; porque Roger van der Weyden 
también sujetó El Descendimiento a estructuras 
triangulares. La llagas en la mano izquierda, en la 
mano derecha y en los pies superpuestos de Jesús 
son vértices de un triángulo imaginario 
perfectamente inscrito en otro que tiene por 
vértices inferior y superior la articulación 
superior del hueso a los pies de la escena y el pie 
de la ballesta en la tracería derecha, 
respectivamente. El vértice superior del triángulo 
menor y el vértice inferior del triángulo mayor 
comparten la misma vertical. El tercer vértice del 
triángulo mayor resulta estar en el ojo izquierdo 
de Juan el Evangelista, que mira hacia la llaga en 
la mano derecha de Jesús: la línea de visión se

inclina cuarenta y cinco grados, como las cuñas 
de los segmentos que forman el marco. 

 

 

 

En el suelo, en la misma vertical que el ojo de 
Juan el Evangelista, reposa la mano derecha de la 
Virgen María, a la cual sujetan .a mitad de 
camino. por la axila y hombro derecho las 
manos del propio Juan, invitando con ello a los 
ojos a unir extremidades. La estructura triangular 
que diverge a medida que asciende sugiere el 
paso del tiempo y el sufrimiento asociado al 
mundo del revés que han construido los humanos, 
y que tiene su origen y vértice en Eva, y en Adán, 
y en su pecado original. Analizada en sentido 
descendente, la estructura sugiere el 
Descendimiento de Jesús y su entierro, e incluso 
el retorno a los orígenes, consumado con la 
Resurrección. 

Si el hueso en la tierra se toma como símbolo 
de un peroné, el lado derecho del triángulo mayor 
une sólo pies: los de la ballesta, los de Jesús y los 
de Adán y Eva. Más a la izquierda, casi en 
paralelo, uno de los lados del triángulo menor une
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