un Descendimiento, también pintó un ascenso, 
una escala de pecados, cuyo origen se remonta al 
origen de los tiempos: de allí parte el relato del 
cuadro. Las posiciones relativas de la Virgen 
María y Jesús también contribuyen a relacionar 
los huesos con Adán y Eva. La Pasión de Jesús 
redime a Adán; la de la Virgen María redime a 
Eva. Adán se sacrificó: comió del fruto para no 
abandonar a Eva, para salvar a Eva. 

Las faldas de los vestidos y túnicas: ¿quién dijo 
que no eran más que pliegues? Pues hasta los 
pliegues están contando la historia. La falda a los 
pies de María Magdalena es una fantástica cabeza 
apesadumbrada: las dos curvas de su costura son 
ojos cerrados que lloran; entre ellos, debajo, 
aparece la nariz; y más abajo está la boca 
acongojada; los ojos se abren en el cinturón de 
María Magdalena .de ahí el doble broche., 
contemplan la escena y vuelven a cerrarse en su 
pesar; los dos broches miran las llagas en los pies, 
como Nicodemo mira las llagas en las manos; 
Roger van der Weyden se vale de esta asociación 
para confirmar su simbolismo. El tercio superior 
de la adornada vestimenta de Nicodemo también 
da forma a una cabeza animal (3) que gira su 
hocico hacia María Magdalena: la cabeza (3) 
tiene sus ojos en el pecho de Nicodemo y eleva 
sus cuernos hasta su cuello. Estos ojos en el 
pecho sugieren .junto a las lágrimas en los ojos 
de los personajes de la escena. que el pecho de

Jesús también son ojos abiertos: justo debajo, en 
sus costillas están sus ojos cerrados; el ombligo 
hace de nariz; y la llaga en el costado también es 
ojo que llora sangre; y también es boca. Tanto 
Roger van der Weyden como el Bosco utilizaron 
las formas para crear otras formas, que ocultaron 
porque así lo requería el relato, por humildad, por 
pudor. Había que descubrirse ante la genialidad 
de los maestros. 

Entre Adán y Eva .entre sus huesos., más 
próxima a ella que a él, se sugiere la descomunal 
y azul serpiente que la tentó en el paraíso. La 
serpiente .tal y como lo ordena Dios en el 
Génesis 3466. se arrastra por el suelo a los pies de 
la mujer y come el polvo del camino; y por eso 
tiene su cabeza a los pies del manto de la Virgen 
María, y la devora como a Eva, que ese destino 
sufrió al caer en las fauces de la serpiente, al caer 
en sus engaños; y su cola llega hasta la cruz, árbol 
del cual ha descendido; y Jesús es el fruto. «Mas 
no comáis de ese árbol», le dijo Dios a Adán y 
Eva 3467. Y, sin embargo, Eva clavó sus colmillos 
en el fruto y atravesó con ellos su cuerpo, el de 
Jesús. La gigantesca cabeza de serpiente se 
compone de varios fotogramas: en uno, la 
cabeza (4) orienta su boca abierta hacia Eva 

3466 Génesis 3, 14-15 vatican:[español latín] latinvulgate biblos 

3467 Génesis 2, 16-17 vatican:[español latín] latinvulgate biblos 

bl:1, 40-42; 2, 1
20 -2 -1 -1 +1 +1 +2 2301 2301 20 -2 -1 -1 +1 +1 +2 http://www.biblegateway.com/passage/?search=Genesis%203&version=RVA http://www.vatican.va/archive/ESL0506/__P4.HTM http://www.vatican.va/archive/bible/nova_vulgata/documents/nova-vulgata_vt_genesis_lt.html#3 http://www.latinvulgate.com/lv/verse.aspx?t=0&b=1&c=3 http://www.biblos.com/genesis/3-14.htm http://www.biblegateway.com/passage/?search=Genesis%202&version=RVA http://www.vatican.va/archive/ESL0506/__P3.HTM http://www.vatican.va/archive/bible/nova_vulgata/documents/nova-vulgata_vt_genesis_lt.html#2 http://www.latinvulgate.com/lv/verse.aspx?t=0&b=1&c=2 http://www.biblos.com/text/genesis/2-16.htm http://molcat1.bl.uk/treasures/gutenberg/pagemax.asp?Page=5v&vol=1&strCopy=K&strResize=no 2302