pormenorizada y en formato enciclopédico, con el 
compendio de sus intenciones, en donde 
apareciese detallado el porqué de cada figura, 
pose, color, raya y punto! Pero no, el artista se 
resiste a desvelar sus claves: forman parte de su 
obra. Por eso, cuando el artista muere, su arte 
queda huérfano de entendimiento, condenado a 
vagar eternamente entre fantasmas que nunca 
jamás llegarán a mirarle como lo hicieron los ojos 
de su creador. El arte sólo puede mostrarse como 
es, no tiene más que un único discurso, invariable, 
y si es mal interpretado no puede defenderse, ni 
alegrase si se descubre la esencia de su belleza. El 
arte muere en el momento de nacer, y si parece 
vivo es porque nadie puede llegar a entenderlo 
por completo. 

La obras de arte de difícil interpretación 
ahuyentan a los que poco interés tienen en ella y, 
en igual medida, incrementan el interés de 
aquellos que desean entenderlas. Cuanto más 
abierta se presente su interpretación, más 
numeroso y diverso será el público atraído por la 
obra. Sin embargo, existe un límite superior, 
respecto a la complejidad de la interpretación, por 
encima del cual la obra pasa a ser considerada 
imposible de entender por la inmensa mayoría, lo 
que de inmediato causa una renuncia generalizada 
a cualquier intento de entenderla, y así las masas 
condenan la obra al ostracismo, y ni tan siquiera 
la miran, pues se sienten mal al hacerlo, pues ni la

entienden ni creen que se pueda llegar a entender, 
pues hasta creen que no hay nada que entender. Y 
también existe un límite inferior, por debajo del 
cual ocurre exactamente lo mismo por 
exactamente las razones contrarias: la obra se 
percibe tan sencilla y evidente en su significado 
que no despierta el más mínimo interés, e incluso 
llega a generar repulsa. Las obras que acompañan 
al Guernica en el Legado Picasso de 1981 
provocan en el público la superación de ambos 
límites. Por una parte, la sencillez del dibujo hace 
que las obras pierdan el límite inferior: 
«Cualquier niño lo haría mejor», suele decirse. Y 
por otra, las composiciones son a veces tan raras 
que sobrepasan el límite superior, llegando a 
considerarse meros garabatos o dibujos 
preparatorios, carentes de sentido en todos los 
casos, como quien traza círculos con un bolígrafo 
que no escribe, a la espera de que salga la tinta 
para ponerse entonces manos a la obra 3421. Craso 
error en ambos casos. 

3421 Lucas 23, 46 vatican:[español latín] latinvulgate biblos 

El público se agolpa en masa ante el Guernica 
en el Museo Reina Sofía: todos quieren 
entenderlo. Pero no hay nadie analizando el resto 
de obras del Legado Picasso de 1981, que son las 
que contienen las claves para su interpretación. 

La absoluta incomprensión que del Legado 
Picasso de 1981 manifiestan tanto sus custodios
20 -2 -1 -1 +1 +1 +2 20 -2 -1 -1 +1 +1 +2 http://www.biblegateway.com/passage/?search=lucas%2023.%2031;&version=61; http://www.vatican.va/archive/ESL0506/__PW5.HTM http://www.vatican.va/archive/bible/nova_vulgata/documents/nova-vulgata_nt_evang-lucam_lt.html#23 http://www.latinvulgate.com/lv/verse.aspx?t=1&b=3&c=23 http://biblos.com/text/luke/23-46.htm