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ocasión. No parecía ser la primera vez que Picasso se inspiraba en la iconografía de la Crucifixión. En la web del Museo Picasso de París encontré, bajo ese título, veinte obras atribuidas al pintor malagueño, obras que incluían desde dibujos de principios de siglo, de 19013388 y 1905-19183389, a series más amplias, como las de 1932. 3388 Crucifixion et étreintes (1901; lápiz y tinta sobre papel; 31,8 cm × 21,7 cm), de Pablo Ruiz Picasso, Musée national Picasso (MP477), París. musee-picasso:[obra coleccion] 3389 Crucifixion (1905-1918; barra de grafito sobre papel vitela; 35,6 cm × 26,7 cm), de Pablo Ruiz Picasso, Musée national Picasso (MP772), París. musee-picasso:[obra coleccion] 3390 La Crucifixion (21 de agosto de 1938; lápiz y tinta sobre papel; 44,2 cm × 67,1 cm), de Pablo Ruiz Picasso, Musée national Picasso (MP1210), París. musee-picasso:[obra coleccion] Ya en el dibujo de La Crucifixión 3390, de 1901, se podía apreciar lo que con los años llegaría a convertirse en una característica diferencial de la obra de Picasso: la fusión en una sola imagen de lo masculino y lo femenino, de escenas y perspectivas distintas que componen la armonía de lo abstracto.

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LA MUJER QUE LLORA (1937), DE PICASSO Así lo hizo Picasso en La mujer que llora 3391, un óleo de 1937, pintado apenas unos meses después del Guernica. A la izquierda del cuadro, Picasso pintó la cabeza de una mujer de larga melena azabache, tocada por un elegante sombrero rojo adornado con una flor azul. Y a la derecha pintó la cabeza de un hombre, cubierta por una gorra roja. Las dos cabezas se funden en una sola, como si el hombre juntara la suya a la de la mujer mientras la abraza por detrás. El hombre y la mujer se funden en un solo corazón del color azul monocromático de la primera época picassiana. Es un corazón roto, con forma de pañuelo en la parte que la mujer se lleva hasta su boca .que es la de ambos. mientras solloza. El amor roto, el desengaño, el amor que día a día se consume. El hombre consuela con sus manos a la mujer, y ella se lleva las suyas a los ojos, desesperada, sin poder cesar el llanto. Las lágrimas se confunden con los dedos. Penas de amor entre un hombre y una mujer: esta es la historia que imaginé pintada en el cuadro. Todo, desde la uña más diminuta, estaba contando esta historia. Quizá fuera Picasso el hombre, quizá la mujer fuera Dora Maar, y quizá el cuadro 3391 Weeping Woman (1937; óleo sobre lienzo; 60,8 cm × 50 cm), de Pablo Ruiz Picasso, Tate Collection (T05010), Reino Unido. tate

20 -2 -1 -1 +1 +1 +2 http://www.musee-picasso.fr/ http://picasso-paris.videomuseum.fr/mediaNavigart/plein/4C/01/4C01982.JPG http://picasso-paris.videomuseum.fr/Navigart/index.php?db=picasso&qs=1 http://www.musee-picasso.fr/ http://picasso-paris.videomuseum.fr/mediaNavigart/plein/4C/02/4C02181.JPG http://picasso-paris.videomuseum.fr/Navigart/index.php?db=picasso&qs=1 http://www.musee-picasso.fr/ http://picasso-paris.videomuseum.fr/Navigart/images/image_fset.php?it=2&is_sel=0&cc=0&iid=1706&maxh=768 http://picasso-paris.videomuseum.fr/Navigart/index.php?db=picasso&qs=1 20 -2 -1 -1 +1 +1 +2 http://www.tate.org.uk/servlet/ViewWork?cgroupid=-1&workid=11871&searchid=false&roomid=false&tabview=text&texttype=8