respectivamente. Los ojos y orejas se sugieren 
con cuatro obras: Cabeza llorando III, Estudio 
para una cabeza llorando I, Estudio para una 
cabeza llorando II y Estudio para una cabeza 
llorando III, obras número 39, 40, 41 y 42, 
respectivamente; las obras más claras hacen de 
orejas. Las fosas nasales se sugieren con dos 
obras: Madre con niño muerto III .fosa nasal 
derecha. y Madre con niño muerto IV .fosa 
nasa izquierda., obras número 36 y 37, 
respectivamente. A la boca parece darle forma 
sólo una obra, aunque existen varias opciones. 
Una de ellas es Estudio para el caballo II, obra 
número 20. Otra opción es Estudio para el 
caballo I, obra número 17. Es en este punto 
donde salta la sorpresa; porque las obras 20 y 17 
aparecen en la zona superior de las cabezas (3) de 
caballo, construidas con caballos. Al unir los dos 
collages, las cabezas (1) de toro aparecen sobre 
las cabezas (3) de caballo, que a su vez dan forma 
al pecho y a una extremidad delantera del toro 
con cabeza en las cabezas (1) de toro. La 
confirmación de esta idea no puede ser más 
original: las obras 12, 13, 14, 23 y 30, las obras 
del primer ejemplo, situadas ahora a la 
izquierda ,como «Hoyo de las agujas en collage», 
sugieren la continuación del cuerpo del toro; la 
línea ficticia que une las bocas de las mujeres 
marca el trayecto del estoque, que penetra por el 
hoyo de las agujas, también llamado rubios

.color amarillo. o cruz en el lomo del toro, y 
que atraviesa y mata al astado. Por algo las 
lenguas del Guernica sugieren puntas de espada; 
porque hablan la lengua de las espadas, lengua de 
sufrimiento y de muerte. Por eso las quince obras 
posteriores al Guernica, los denominados 
«postscriptos», dan forma a un estoque: las 
cuarenta y cinco obras anteriores dan forma al 
toro. Y es cierto que así sucede, pues es posible 
disponer las obras con cierta coherencia y obtener 
el resto del cuerpo del astado. El «Hombre en 
collage», obras 45, 44 y 24 .Estudio para mano, 
Estudio para cabeza de hombre y Mano con 
espada rota, respectivamente., aparecerían 
entre las patas del animal. 

Y es aquí donde llega la segunda de las 
sorpresas, tan impresionante que resulta 
inverosímil: puesto que las quince obras 
posteriores al Guernica, las obras denominadas 
«postscriptos», componen entre todas una cruz, 
las cuarenta y cinco obras anteriores al Guernica, 
las obras denominadas «bocetos preparatorios», 
bien podrían dar forma al crucificado en esa cruz. 
Y cierto es que se puede componer ese 
crucificado, o al menos una figura que sugiere la 
forma de un crucificado. Se pueden componer 
incluso distintas poses: unas ladeadas, con las 
piernas recogidas; y otras frontales, que imitan la 
planta de un avión. Se puede incluso componer la 
forma de un «Minotauro crucificado en collage»,
20 -2 -1 -1 +1 +1 +2 2216 2220 2216 2220 20 -2 -1 -1 +1 +1 +2