coronadas por el infernal toro cemental. Una de 
estas cabezas se orientaba de espaldas y parecía 
girarse hacia su derecha para mirar de reojo al 
espectador (87): su ojo derecho en el de la 
mujer (1) tendida a los pies del Guernica; su ojo 
izquierdo semicircular, en la pata delantera 
derecha del equino; su oído en el relincho del 
equino; su cuello en la pared de abajo; la lámpara 
le estallaba en el cogote; la vara se le clavaba en 
la cabeza hasta asomar su punta entre ceja y ceja. 
Y la punta era ojo derecho cerrado de un ave (88), 
que allí ponía sus huevos y así incubaba las ideas. 
Así de clavado tenía entre ceja y ceja el empollar, 
la cabeza (87). La vara, cual imagen procedente 
de la luz, le entraba al ave por un ojo .el del 
culo. y le salía por otro .el derecho.. La 
imagen le daba la vara al avaro empollón de 
armas tomar, coronado en propiedades. Y en la 
conciencia de la cabeza (87) aparecía su 
conciencia, hecha cabeza (89), vuelta al pasado, 
ya de vuelta, de perfil izquierdo, orientada hacia 
la luz, iluminada por la lámpara, con ojo 
izquierdo en el derecho, su nariz plegada en la 
grupa equina, su barba en la cola del caballo: la 
vara le daba la vara, se le clavaba entre ceja y 
ceja hasta asomar su punta por el cogote. El 
ave (88), la conciencia (89) y su cabeza (87) se 
agrupaban cual espíritu, hijo y padre, en 
referencia .contraria. al Padre, Hijo y Espíritu 
Santo. Y tenía narices que la cabeza (87) tuviera

distintas narices, una de ellas de cerdo 
mentiroso (90), por Pinocho y pata negra. Y 
cuando la cabeza miraba de perfil hacia la 
derecha .cabeza (91), de fruncido ceño, de 
barba en mujer con niño muerto. y ponía la 
endemoniada niña de su ojo en la triangular nariz 
de la mujer (1) .desde allí partía la nariz de 
Pinocho, sugerida con la pata trasera derecha del 
caballo, la más atrasada., parecía darle el beso 
de Judas .cabeza (92), con boca en las patas 
delanteras del toro. al hombre en el suelo, 
crucificado ante su cara. Picasso probó su 
simbolismo pintando los cuernos del toro en el 
cuello de Judas, como en Cabeza del toro con 
estudios de ojos .a las 12.. Pero lo que en 
verdad me dejó de piedra fue el inverosímil 
parecido de esta cabeza .e incluso de su 
conciencia. a la de un presidente del Gobierno, 
no de ayer, sino de hoy, caricatura de Ra-joy, dios 
del sol y la alegría, de España: el toro de la crisis 
inmobiliaria, de una deuda desbocada, le pasaba 
por encima. «Ha sido una sorpresa, un 
mazazo» 3262. La onda expansiva adelantaba 
ligeramente la cabeza: el ojo izquierdo, en el 
ovalado corte del brazo del hombre en el suelo; el 
ojo derecho, donde antes estaba el izquierdo; y la 
nariz, en la flecha descendente, le daban aspecto 
de calavera, la de la Muerte (93), ante y bajo el 

3262 cincodias expansion elpais elmundo abc larazon
19 -2 -1 -1 +1 +1 +2 2152 142 2152 2152 2152 2152 2152 2152 2152 2152 19 -2 -1 -1 +1 +1 +2 http://cincodias.com/cincodias/2014/09/10/mercados/1410331714_042842.html http://www.expansion.com/2014/09/10/empresas/banca/1410331717.html http://economia.elpais.com/economia/2014/09/10/actualidad/1410331871_852337.html http://www.elmundo.es/economia/2014/09/10/540ff66622601dd41f8b456c.html http://www.abc.es/economia/20140910/abci-emilio-botin-muere-201409100853.html http://www.larazon.es/detalle_normal/noticias/7350132/gente/ana-botin-la-banquera-que-quiso-ser-periodista 2153 2153 142 2153 2153