vive y obra con honestidad no necesita dar 
explicaciones; porque la explicación es y está en 
su obra, y en su vida. La belleza y la verdad 
resplandecen generosas, sólo hay que saber mirar. 

Picasso soportó la carga de la incomprensión, 
la furia y acritud de las críticas, la ocultación que 
de sus obras hicieron los museos por 
considerarlas indignas y, lo que es aún peor, el 
alago de quienes no las entendían. Aun así, 
Picasso no dijo nada: «44[…] El que cree en mí, 
no cree en mí, sino en aquel que me envió. 45Y el 
que me ve, ve al que me envió. 46Yo la luz he 
venido al mundo, para que todo aquel que cree en 
mí, no permanezca en tinieblas. 47Y el que viere 
mis imágenes, y no creyere, yo no le juzgo; 
porque no he venido a juzgar al mundo, sino a 
salvar al mundo. 48El que me desecha, y no recibe 
mis imágenes, tiene quien le juzgue: la imagen 
que he pintado, ella le juzgará en el día 
postrero» 3259. 

3259 Juan 12, 44-50 vatican:[español latín] latinvulgate biblos 

Muchos ojos. Muchos puntos de vista. No era 
ninguna locura el que un cuadro tuviera sentido al 
ponerlo del revés, cabeza abajo. Ya en siglo XVI 
hubo pintores que persiguieron explícitamente 
este objetivo. Así ocurrió, por ejemplo, con el 
pintor manierista milanés Giuseppe Arcimboldo, 
muy apreciado por el emperador Maximiliano II. 
Giuseppe Arcimboldo compuso retratos humanos

combinando, en imaginativos bodegones, 
realistas formas vegetales y animales, y otros 
objetos. El ser humano es un fiel reflejo de lo que 
consume y produce. El conjuntar objetos para 
componer con ellos rostros me recordó el 
proceder del Bosco. En Hortalizas en un cuenco, 
o El hortelano 3260, Giuseppe Arcimboldo llenó un 
cuenco de cebollas, setas, raíces comestibles de 
todo tipo, de tal forma y manera que, al darle la 
vuelta al cuadro y ponerlo cabeza abajo, se podía 
descubrir que toda la composición también 
sugería una cabeza con sombrero, la del 
hortelano; y no cabía duda de que así fuese, pues 
el pintor reiteraba su objetivo en otras de sus 
obras. Una de estas obras, La primavera 3261 
.maravilla del ikebana., única de Giuseppe 
Arcimboldo en España, se exhibe en la Real 
Academia de Bellas Artes de San Fernando, lugar 
en el que estudió Picasso, y que junto al Museo 
del Prado y al Museo Thyssen-Bornemisza 
constituyen los tres dulces pisos de una colosal 
tarta de fresa, espuma de limón y esencia de 

3260 Ortaggi in una ciotola o L'ortolano (hacia 1590; óleo sobre 
tabla; 35 cm × 24 cm), de Giuseppe Arcimboldo (Milán, 1527 R 
Milán, 1593), Museo Cívico Ala Ponzone, Cremona. 

wiki:[1 2 3] 

3261 La primavera (1573), de Giuseppe Arcimboldo (Milán, 1527 
R Milán, 1593), Real Academia de Bellas Artes de San Fernando, 
Madrid. 

insde google
19 -2 -1 -1 +1 +1 +2 http://www.biblegateway.com/passage/?search=juan%2012&version=NVI http://www.vatican.va/archive/ESL0506/__PWI.HTM http://www.vatican.va/archive/bible/nova_vulgata/documents/nova-vulgata_nt_evang-ioannem_lt.html#12 http://www.latinvulgate.com/lv/verse.aspx?t=1&b=4&c=12 http://biblos.com/text/john/12-44.htm 19 -2 -1 -1 +1 +1 +2 http://es.wikipedia.org/w/index.php?title=Giuseppe_Arcimboldo http://it.wikipedia.org/wiki/File:Arcimboldo_Vegetables_upsidedown.jpg http://it.wikipedia.org/wiki/File:Arcimboldo_Vegetables.jpg http://rabasf.insde.es/ http://www.google.es/search?q=La+primavera+1573+Giuseppe+Arcimboldo&tbm=isch