hombre en el suelo como Cristo crucificado, 
amén de remitir al judaísmo y al islam, por no 
comulgar ninguna de estas dos religiones con la 
carne de cerdo 3232. Humanos que se zampan de 
una mano un cochinillo: bestias que se zampan de 
una mano a esos humanos. Las uñas de cuatro 
dedos de esta misma mano también sugerían los 
ojos y las chatas fosas nasales de una cabeza (73) 
con cuernos de pecho y rasgos humanos, como de 
minotauro, o cría del toro evidente, como ternero 
encerrado en el matadero. Gritos de cazuelas, de 
animales masacrados, crucificados en vida para 
servir de alimento al ser humano, a su cuerpo, 
como Cristo alimenta el espíritu. Figuras pétreas 

3232 Levítico 11, 7-8 vatican:[español latín] latinvulgate biblos 

Lucas 22, 18 vatican:[español latín] latinvulgate biblos 

3233 google 

Los dos dedos que hacían de puntiagudos 
dientes en el maxilar superior eran también dos 
ojos de una cabeza (74) de aspecto aún más 
humano, diametralmente opuesta a la otra, por 
estar orientada hacia dentro del cuarto .Milenio, 
el de Bélmez 3233., hacia las entrañas de la bestia, 
torso también de una mujer (75) bajo cuyos 
pechos se incrustaba la cabeza (74), besándole la 
entrepierna: el ser humano se adapta a cualquier 
cosa. Santuario de cabezas es el Guernica. Del 
vientre de esta mujer (75), de su ombligo, justo 
por encima del bello de su pubis, surgía el cuello

y la cabeza de la mujer evidente: su vagina daba a 
luz al candil; el brazo era cordón umbilical. La 
mujer (75) bien pudiera remitir, por fundirse con 
la bestia (70), por el entorno apocalíptico, por la 
cerdita (72) entre sus pechos, por el astado (73) 
del demonio, por las bocas en su entrepierna, a la 
gran ramera del Apocalipsis. 

El cuello de la cabeza que salía de la ventana 
hacía de nariz de la cabeza (74), que entraba. Y 
su cabello hacía ahora de largo bigote. Y ambas 
cabezas compartían oreja. La cabeza (74) miraba 
hacia la oscuridad, hacia el interior del cuarto 
oscuro. Y gritaba, como pidiendo luz, justicia en 
las tinieblas; porque la tinieblas simbolizan la 
injusticia. De la boca de estas dos cabezas salía el 
brazo con el candil, a modo de larguísima lengua, 
señuelo luminoso de la política abisal. Qué son 
los políticos, sino anticristos, criaturas abisales, 
antipeces que se ocultan en abismos ministeriales. 

«Yo tengo un castillo, matarilerilerile. ¿Dónde 
están las llaves? En el fondo del mar. ¿Quién irá a 
buscarlas? Irá Carmencita. ¿Qué oficio le pondrá? 
Le pondremos peinadora». Picasso tiene un 
castillo, en Boisgeloup, matarilerilerile. Y en el 
fondo tiene el mar, matadora Dora Maar, 
peinadora Dora Maar. Puerta… llave… luz… ya 
ve. La bombi-lla ve. La estrella sobre el monte sin
19 -2 -1 -1 +1 +1 +2 http://www.biblegateway.com/passage/?search=Leviticus+11&version=NVI http://www.vatican.va/archive/ESL0506/__P2W.HTM http://www.vatican.va/archive/bible/nova_vulgata/documents/nova-vulgata_vt_leviticus_lt.html#11 http://www.latinvulgate.com/lv/verse.aspx?t=0&b=3&c=11 http://biblos.com/text/leviticus/11-7.htm http://www.biblegateway.com/passage/?search=lucas%2022&version=NVI http://www.vatican.va/archive/ESL0506/__PW4.HTM http://www.vatican.va/archive/bible/nova_vulgata/documents/nova-vulgata_nt_evang-lucam_lt.html#22 http://www.latinvulgate.com/lv/verse.aspx?t=1&b=3&c=22 http://biblos.com/text/luke/22-18.htm http://www.google.es/search?q=b%C3%A9lmez+cuarto+milenio 2125 2125 2125 2125 2125 19 -2 -1 -1 +1 +1 +2 2125 2122 2124 2125 2125 2125