Las leyes humanas intentan construir y 
mantener un modelo de Estado. Y lo hacen a base 
de limitar, por un lado, las capacidades 
potencialmente destructivas del individuo, y de 
potenciar, por otro, sus capacidades productivas. 
Las leyes intentan cambiar las conciencias, por no 
poder cambiar las ciencias: intentan cambiar el 
software .las ideas. por no poder cambiar el 
hardware .los genes.. 

 El legislador .como el resto de individuos. 
es un ignorante, si se comparan sus 
conocimientos con la totalidad de conocimientos 
acumulados por la sociedad. Y el individuo, que 
lo sabe, le reza: «Legislador de mi vida: eres 
tonto como yo. Por eso te quiero tanto, y te doy 
mi voto». ¿Puede un legislador ignorante hacer 
buenas leyes? ¿Es conveniente crear legisladores 
genéticamente modificados con facultades 
cognitivas miles de veces superiores a las de un 
ser humano convencional? ¿Son posibles los 
legisladores digitales? ¿Obedecerían o 
desconfiarían los seres humanos de legisladores 
así? ¿Tendrían estos legisladores que recurrir a la 
violencia contra el pueblo? ¿Podría un grupo de 
mujeres y hombres inteligentes ejercer el poder 
legislativo con el mismo acierto que uno solo de 
estos legisladores? ¿Podrían este tipo de 
legisladores llegar a enfrentarse entre sí? Dioses 
contra demonios. El ser humano imagina al dios 
del amor legislando el paraíso desde el cielo, y al

dios de la guerra vomitando sus atroces leyes 
desde las profundidades del infierno. 

POR LOS CUATRO COSTADOS 

Roté una reproducción del Guernica que 
encontré en un libro. La observé por sus cuatro 
costados: Guernica, Guernica .a las 9., 
Guernica .a las 12. y Guernica .a las 3.. 
Las cuatro imágenes mostraban escenas distintas. 
Todas tenían sentido. Todas se complementaban. 
El Guernica nació poseyendo esta pretensión 
antiisotrópica, a la que ya apuntaba desde el 
momento de su concepción, valga como prueba la 
primera ecografía del Guernica. Picasso rompía 
así con el carácter históricamente isotrópico de la 
pintura, con una concepción ancestral del arte, 
con unas obras que, se mirasen como se mirasen, 
se mirasen por donde se mirasen, siempre se 
veían igual. El mensaje de Picasso no era vano: la 
realidad es única .como lo es un cuadro., pero 
no es única la percepción de la realidad, por ser 
esta percepción, entre otras cosas, una percepción 
incompleta y depender del punto de vista. 
Diferentes puntos de vista, distintas 
circunstancias, pueden dar lugar a percepciones 
opuestas de una misma realidad, percepciones 
que en casos extremos podrían conducir a la 
confrontación. Sólo cuando todas las partes llegan 
a entender los puntos de vista de las otras partes 
puede alcanzarse el consenso necesario para
19 -2 -1 -1 +1 +1 +2 19 -2 -1 -1 +1 +1 +2