en particular con su brazo, que apuntaba 
inclinado hacia el hombre en el suelo, si es que no 
se levantaba como pata del toro para mear 
.parir. al niño sobre el hombre en el suelo, o si 
es que no era pata postiza, por habérsele 
amputado al toro la suya .pata que ahora 
también sería símbolo del ave junto al toro, 
amputada del ahora equino, antes Pegaso., pata 
ahora simbolizada con el hombre en el suelo, en 
particular con su brazo izquierdo .por la 
sombra; pata (22).. El otro brazo del hombre, el 
brazo aferrado a la espada, simbolizaría, en este 
contexto, el rabo (23) castrado del toro. La cabeza 
del hombre sugeriría los testículos. Amputar la 
pata del toro, castrarle, simbolizaría así el privar 
de uno de sus apoyos naturales al animal e 
incluso al hombre, al decapitar su fuerza 
intelectual, generadora de ideas, e incluso su sexo, 
en una sociedad dominada por la represión y 
censura intelectual y sexual. Con el pájaro ocurría 
algo similar: sus dos patas y un ala parecían 
apoyarse en vertical sobre la mesa, mientras que 
la otra ala se inclinaba para apuntar a la lámpara 
ovalada con forma de ojo, como identificando al 
hombre, a su cabeza y a sus brazos, con una 
lámpara alumbradora de ideas hechas obras. 

Fue entonces cuando me fijé en la mesa bajo el 
pájaro. Me costaba encontrar una interpretación 
convincente para aquella mesa. ¿Qué podría 
querer decir Picasso? Una mesa y un pájaro: ¿la

mesa del pájaro? No tenía sentido. Y entonces se 
hizo la luz. La mesa era un altar y el ave un gallo, 
en la misa del Gallo, símbolo del nacimiento de 
Jesús, de un Jesús que primero nacía muerto, y 
luego moría tras nacer, en la matanza de 
inocentes, y luego moría como hombre, 
defendiendo a su familia y a su pueblo, la 
humanidad entera. Jesús moría tres veces antes de 
que cantara el gallo. Quizá por eso el ave abría su 
pico hacia arriba y señalaba con su ala a la 
lámpara, símbolo ahora del alba, momento en el 
que el gallo irrumpe con su canto. Quizá por eso 
el hombre en el suelo no tuviera oreja: el gallo 
hablaba de Pedro, de San Pedro, aquel que en el 
Prendimiento le cortó la oreja a Malco y luego 
negó a Jesús tres veces antes de que cantara el 
gallo. «Y hasta setenta veces siete me negarán, 
antes de que cante el canario» 3159. Allí estaban las 
tres rayas sobre la cabeza del toro y las tres patas 
símbolo de las tres negaciones, de las tres veces 
que Pedro metió la pata. Y quizá por eso el toro, 
hecho Pedro, miraba hacia otro lado: «¡No! ¡Yo 
no conozco a ese hombre!». La parte blanca del 
toro .su cuello y cabeza. sugerían, como letra, 
la pe de Pedro: bastaba con hacer de la derecha la 
izquierda, tal y como Pedro decía que debía de 

3159 Mateo 18, 22 vatican:[español latín] latinvulgate biblos 

Lucas 17, 4 vatican:[español latín] latinvulgate biblos
19 -2 -1 -1 +1 +1 +2 2068 2068 19 -2 -1 -1 +1 +1 +2 http://www.biblegateway.com/passage/?search=mateo%2018&version=RVA http://www.vatican.va/archive/ESL0506/__PUS.HTM http://www.vatican.va/archive/bible/nova_vulgata/documents/nova-vulgata_nt_evang-matthaeum_lt.html#18 http://www.latinvulgate.com/lv/verse.aspx?t=1&b=1&c=18 http://www.biblos.com/text/matthew/18-22.htm http://www.biblegateway.com/passage/?search=Lucas%2017&version=NVI http://www.vatican.va/archive/ESL0506/__PVZ.HTM http://www.vatican.va/archive/bible/nova_vulgata/documents/nova-vulgata_nt_evang-lucam_lt.html#17 http://www.latinvulgate.com/lv/verse.aspx?t=1&b=3&c=17 http://biblos.com/text/luke/17-4.htm