
GUERNICA (PARÍS, 4-6-1937) 349,3 cm × 776,6 cm óleo sobre lienzo de Pablo Ruiz Picasso (Málaga, 25 de octubre de 1881 R Mougins, 8 de abril de 1973) Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía (DE00050), Madrid. museoreinasofia:[1 2] google:[imágenes web] #ahsLPG wiki 3156 3156 Catálogo: GUERNICA París, 1 de mayo - 4 de junio de 1937. 3493 × 7766 mm. (11,5 1/2 × 25,5 3/4 in) óleo sobre lienzo. Bibl.: Zervos IX, lám. 65, pág. 29. N.º Reg.: MOMA: E.L. 39. 1095. M. PRADO (Casón): 107. 3157 Guernica (París, 1937; óleo sobre lienzo; 349,3 cm × 776,6 cm), de Pablo Ruiz Picasso, Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía (DE00050), Madrid. museoreinasofia:[1 2] google:[imágenes web] #ahsLPG wiki Si las fotografías de Dora Maar sugieren ecografías del bebé cuadro en el vientre de la mente de su padre Picasso, el Guernica 3157 no puede sino sugerir que el bebé nace muerto, o enfermo de por vida. No hay más que verlo. El

Guernica radiografía una España enfermiza, de un paciente impaciente, con un cuadro de dolor agónico e incurable. Mientras contemplaba la imagen digital del Guernica se me ocurrió pensar que ya no quedaba ningún aspecto relevante de esta obra al que no le hubiera echado el ojo. El sopapo intelectual que recibí nada más ocurrírseme esta frase fue tan brutal que no volveré a repetirla mientras viva. La cadena de sorpresas que aún escondía el Guernica tenía proporciones siderales en magnitud y trascendencia, y apuntaba ideas tan increíbles que eclipsaban a todas las anteriores. Por más que a primera vista el Guernica diera la impresión de ser una obra simple, impulsiva, fruto de la espontaneidad, en realidad era una obra concebida con extraordinario cuidado y rebosante de contenido. La senda que conduce a un tesoro puede ser polvorienta, pedregosa, llena de tropiezos; pero cuando finalmente se recorre el camino y se llegan a contemplar las riquezas ocultas, la tortuosa ruta se olvida y sólo se tienen ojos para apreciar el maravilloso espectáculo que se desvela ante los ojos y los llena de asombro, y los deja perplejos, y los hace dudar de la veracidad de lo percibido. Es un momento único e irrepetible, real y muy poco frecuente. Luego vendrán otros que destruirán el sendero para construir autopistas de peaje cubiertas de