
gigantesca lengua, también había una hostia, hecha cuerpo y sangre del Dios Creador, a la vera de la copa del gigantesco cáliz. Fue entonces, cuando al pensar de nuevo en el tríptico cerrado, descubrí una relación que me había pasado inadvertida hasta entonces. En el tríptico abierto, en el panel derecho, había una carta pequeña junto a una carta grande, que evidentemente representaban el mismo tipo de objeto, una carta, por más que una fuese menor que la otra; y también había un dado pequeño junto a un dado grande, que de nuevo representaban el mismo tipo de objeto, un dado, por más que uno fuese menor que el otro. Cuántos ejemplos daba el Bosco de esta dualidad. Pintado en grisalla sobre el exterior de las tablas laterales del tríptico cerrado aparecía, diminuto, el Dios Creador, el Ojo que todo lo ve .que diría la Mesa de los pecados capitales 3130., situado en la esquina superior izquierda. Junto a Él aparecía el universo, esférico, blanquecino y traslúcido, como el ojo (20) de la fuente del panel izquierdo, junto al que el Bosco llegó incluso a pintar una pequeña esfera junto a la otra esfera mayor, como reproduciendo la simbología del tríptico cerrado. 3130 Mesa de los pecados capitales (finales del siglo XV; óleo sobre tabla; 120 cm × 150 cm), de Hieronymus Bosch, Museo Nacional del Prado (P02822), Madrid. patrimonionacional museodelprado:[obra El Bosco] wiki:[obra El Bosco] #ahsBOSCOmesa

El Bosco procedía así para identificar a Dios con el universo, su propio Ojo, que por serlo le daba poder para verlo todo. ¿Cómo si no podía representarse el Ojo que todo lo ve? El universo era el Ojo de Dios, y aún más: era todos sus sentidos, la piel que le vestía y a la que sustentaba, que por eso el panel central, e incluso todo el tríptico abierto, daba forma a una inmensa cabeza (1), la de Dios. Según El jardín de las delicias, el universo es el «veissel», el Santo Grial que guarda la sangre derramada de Cristo, de un Cristo que es luz, que es materia, que es energía, como así lo sugiere el misterio de la Santísima Trinidad: «Ita Deus Pater, Deus Filius, Deus Spiritus Sanctus. Et tamen non tres dii, sed unus est Deus», «De manera que es Dios el Padre, es Dios el Hijo, es Dios el Espíritu Santo. Y, sin embargo, no son tres dioses, sino un solo Dios», decía San Atanasio 3131 en su Credo. La energía de la interpretación surge al poner la materia humana ante el cuadrado de la luz, hecho tríptico. He aquí el E=mc2 del arte. ¿Cómo hubiera podido el Bosco expresar a través de la pintura que Dios lo es todo y todo forma parte de Dios, sino recurriendo al panteísmo? En El jardín de las 3131 San Atanasio (Alejandría, hacia 293 R Alejandría, 373), contrario a las tesis del Arrianismo, acudió al Concilio de Nicea como diácono, acompañando al obispo de Alejandría, del que sería sucesor en el año 328, manteniendo el cargo hasta su muerte. aciprensa britannica google:traductor wiki