segunda de las tres líneas pasaba además por el 
broche que cerraba la capa roja de Dios Hijo, y 
llegaba al ojo derecho del elefante sobre el que se 
sentaba el mono. Y este sí que era un detalle 
relevante; porque el Bosco sentó al mono en la 
misma vertical que el ojo del sentado Adán, como 
intentando identificar al elefante con el Dios del 
reino animal y al hombre con el mono, y con ello 
sugerir que Dios es sustento espiritual del hombre. 
La triple relación en línea recta, entre el ojo 
derecho del elefante, el de la cabeza (20) en la 
fuente y el de Dios Hijo, servía también para 
confirmar la gigantesca oreja derecha de la 
gigantesca cabeza (1), y su divinidad, y su oficio 
de Sustentador, en el panel central, pues la oreja 
del elefante, la más grande del reino animal, 
aparecía en su misma horizontal. La línea que 
salía desde el broche que cerraba la capa de Dios 
Hijo, línea que pasaba por el ojo derecho de Dios 
Hijo y por el ojo derecho de la cabeza (20) en la 
fuente .la rocosa y rica base de la fuente, de 
piedras preciosas, simbolizaría el broche. hasta 
llegar al ojo derecho del elefante, tenía también 
su par, una línea que también salía del broche y 
pasaba por los dos ojos izquierdos hasta llegar a 
los de un oso .u osa. encaramado a un árbol, 
justo frente al elefante. Los ojos del Rey de la 
Creación señalaban a otros dos reyes, el de la 
selva y el de los bosques. Tal y como Dios Hijo 
.Camino recto del Señor. unía a Adán con Eva,

así unió el Bosco .con una recta vertical, 
dirigida a los cielos. a Adán con el mono, y a 
Eva con la jirafa. Lo que a primera vista parecía 
un composición llena de inocencia albergaba en 
realidad un entretejido conjunto de complejas 
ideas de composición diseñadas para dar sentido a 
toda una obra maestra pintada hace quinientos 
años. 

Pero el Bosco fue un paso más allá. Aunque no 
parecía agrupar a todos los animales por su 
género real, sí que parecía hacerlo por su género 
subjetivo, atendiendo a la masculinidad o a la 
feminidad aparente. Y así colocó a los primeros 
sobre la vertical de Adán, y a los segundos sobre 
la vertical de Eva. Sobre Adán, a la izquierda de 
la fuente, aparecían el unicornio, el toro, el 
elefante, el mono… Y sobre Eva, a la derecha de 
la fuente, aparecían la jirafa, los conejos, el 
puercoespín, la jabalina con sus crías… e incluso 
el tropel de alimañas que parecían nacer del agua 
rumbo a la cueva bajo el árbol de conocimiento 
del bien y del mal. El Bosco se ciñó al Génesis: 
identificó lo femenino con el pecado original y lo 
situó a la derecha del panel, para con ello sugerir 
la destrucción de ese pecado en el panel del 
Apocalipsis, a la derecha del tríptico. Era sólo un 
recurso de estilo; pero potenciaba la 
interpretación del conjunto. 

Tanto la fuente del panel izquierdo como la 
fuente del panel central se apoyaban en bases
19 -2 -1 -1 +1 +1 +2 193 147 193 19 -2 -1 -1 +1 +1 +2