que os maldicen, haced bien a los que os 
aborrecen y orad por los que os calumnian y os 
persiguen, 45para que seáis hijos de vuestro Padre 
que está en los cielos, que hace que su sol salga 
sobre malos y buenos, y llueve sobre justos e 
injustos. 46Porque, si amareis a los que os aman, 
¿qué salario tendréis? ¿No hacen también lo 
mismo los publicanos? 47Y si abrazareis a 
vuestros hermanos solamente, ¿qué hacéis de 
más? ¿No hacen también así los publicanos? 
48Sed pues vosotros perfectos, como vuestro 
Padre que está en los cielos es perfecto» 3123. Y 
también se podía aceptar sin mayores problemas, 
recurriendo al arte de la época, que la gigantesca 
figura hueca y el cráneo de caballo, ambos en el 
panel derecho, simbolizaran al cuarto jinete del 
Apocalipsis, con el Infierno en el pájaro en su 
trono. Sin embargo, se requería de paciencia 
infinita para llegar a asimilar las ideas cruzadas, 
es decir, para admitir que la gigantesca figura 
hueca, con forma de huevo roto, y el enorme 
pájaro coronado en su trono, fuesen también 
símbolos divinos propios de la misa de San 
Gregorio. La mente tendía a ver la interpretación 
evidente y se resistía a reconocer la contraria. 
¿Por qué iba el Bosco a plasmar una escena tan 
delicada en un contexto tan poco apropiado? Más 

3123 Mateo 5, 43-48 vatican:[español latín] latinvulgate biblos 

Lucas 6, 27-38 vatican:[español latín] latinvulgate biblos

probable sería que la escena ilustrase al anticristo 
y a su mal parido discípulo. Esta era la inevitable 
pregunta, y estas mismas razones eran las que la 
mente esgrimía para no reconocer en la fuente del 
panel izquierdo un símbolo del ángel caído, o en 
la figura situada entre Adán y Eva un símbolo de 
los hijos de Dios que por placer tomaron a las 
hijas de los hombres como esposas. Sólo 
razonamientos abrumadoramente lógicos e 
irrefutables podrían llegar a convencer de lo 
contrario a un observador casual. 

Encontré más elementos significativos unidos 
por líneas rectas imaginarias. Tres de estas líneas 
partían de los ojos de la bella ave de tres cabezas 
situada a los pies de Dios Hijo, Adán y Eva, cada 
cabeza asociada a su respectivo personaje. La 
primera pasaba por el ojo izquierdo de Eva y 
luego llegaba hasta el elegantemente maquillado 
ojo izquierdo de la rocosa cabeza (9) de la que 
brotaba el árbol del conocimiento del bien y del 
mal. La segunda de las líneas rectas pasaba por el 
ojo derecho de la figura del Dios Hijo, entre Adán 
y Eva, y llegaba hasta el traslúcido y brillante ojo 
derecho de la cabeza (20) en la fuente. Y la 
tercera línea pasaba por el ojo izquierdo de Adán, 
para luego llegar hasta el drago, si bien poco más 
se podía decir en este último caso, pues allí no se 
veía ningún ojo (55), al menos a primera vista. Y 
también era posible tomar como punto común de 
partida el corazón del ave, en su centro. La
19 -2 -1 -1 +1 +1 +2 http://www.biblegateway.com/passage/?search=Mateo%205;&version=42; http://www.vatican.va/archive/ESL0506/__PUF.HTM http://www.vatican.va/archive/bible/nova_vulgata/documents/nova-vulgata_nt_evang-matthaeum_lt.html#5 http://latinvulgate.com/lv/verse.aspx?t=1&b=1&c=5 http://biblos.com/text/matthew/5-43.htm http://www.biblegateway.com/passage/?search=lucas%206&version=NVI http://www.vatican.va/archive/ESL0506/__PVO.HTM http://www.vatican.va/archive/bible/nova_vulgata/documents/nova-vulgata_nt_evang-lucam_lt.html#6 http://latinvulgate.com/lv/verse.aspx?t=1&b=3&c=6 http://www.biblos.com/text/luke/6-27.htm 19 -2 -1 -1 +1 +1 +2 157 193 2033