la fuente en el panel central y la comparé con la 
del panel izquierdo. La fuente del panel central 
imitaba la estructura de la fuente del panel 
izquierdo. Ambas fuentes sugerían una figura 
vertical cabeza abajo, con la cabeza y las manos 
apoyadas en una superficie esférica, y el cielo 
como único estrado de sus pies. La composición 
que el Bosco sugería con las dos fuentes, cada 
cual en su panel, me recordó las prefiguraciones 
laterales en los minitrípticos de las Biblia 
pauperum. De hecho, los animales que acudían a 
cazar a la charca, en la parte inferior del panel 
izquierdo de El jardín de las delicias, parecían 
prefigurar lo que hacían los hijos de Dios en el 
estanque del panel central, al que acudían a cazar 
a las hijas de los hombres. De ahí las ranas como 
presas, en el panel izquierdo, y como señal de 
lujuria sobre la mujer, en el panel derecho. Había 
que comparar los paneles, los tres paneles; porque 
existía simetría temática entre ellos; porque 
existía incluso una secuencia narrativa, como si 
fueran tres fotogramas de una misma película. 
Así se llegaba a concluir que existían tres fuentes, 
una en cada tabla, aunque la interpretación como 
tal de la fuente del panel derecho, totalmente seca, 
no resultaba evidente, y sólo se podía llegar a 
intuir a través de la narración de la histórica 
secuencia que conformaban los tres fotogramas. 

En El jardín de las delicias, en la fuente del 
panel izquierdo, sobre el lugar en el que se podían

intuir los codos de la figura cabeza abajo, 
aparecían dos esferas blanquecinas y traslúcidas, 
de brillante reflejo, esferas que por su posición y 
color podían relacionarse con Adán y Eva, 
símbolo de la más preciosa creación de Dios, cual 
niñas de sus ojos. En este sentido, las dos esferas 
podían interpretarse como dos óvulos fecundados, 
símbolo de Adán y Eva, que nacían puros a la 
vida, vestidos de luz. El ojo derecho podría 
sugerir, como símbolo, la creación de Adán; y el 
ojo izquierdo, la de Eva. La idea no sólo era 
coherente dentro del contexto y límites espaciales 
del panel, sino que también parecía ser apoyada 
.de forma sorprendente. desde los otros dos 
paneles del tríptico: de trazar una línea recta 
desde el huevo sobre la zanfonía del panel 
derecho hasta el huevo situado en el centro del 
panel central, y continuar la línea hasta el panel 
izquierdo, la línea llegaría primero hasta el 
símbolo del óvulo asociado a Eva y luego hasta 
símbolo del óvulo asociado a Adán. El Bosco, 
una vez más, no podía ser más explícito: dos 
huevos conectaban con dos símbolos de óvulos. 
Esta relación permitía incluso justificar la 
conexión entre el enorme pájaro sobre su trono y 
la gigantesca figura hueca con forma de árbol 
seco, de copa en cáscara de huevo rota, 
sugiriendo que el pájaro había nacido de ese 
huevo, en ese árbol. Y también había una enorme 
cáscara de huevo rota en el panel central, en la
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