
importante de ellos Jesucristo. El Bosco construyó su relato en base a conceptos contrarios; enfrentó lo eterno a lo mortal, lo espiritual a lo material, lo venido del cielo a lo surgido de la tierra… Incluso parecía distinguir dos tipos de fe: la fe espiritual, puesta en Dios, descendía desde el cielo por el tronco de la fuente, directa a la conciencia de Adán y Eva, en contacto directo con Dios, tangible como fruto en Jesucristo, alimento espiritual del árbol de la vida eterna; la fe material, puesta en asuntos de este mundo, era una fe externa y mortal, simbolizada en la cabeza de la Muerte y en los frutos que nacían del árbol del conocimiento del bien y del mal .alimento corporal, ideas mundanas., que a su vez nacía de la cabeza de la Muerte. El árbol divino sugerido por el Bosco conectaba a Dios directamente con el ser humano, con su inteligencia y con su espíritu, sin pasar por el mundo externo y material, sin necesidad de intermediarios. Los frutos del árbol de la Muerte, sin embargo, parecían perversas creaciones del pensamiento terrenal, materia sin espíritu, frutos perecederos, más propios de alimañas, externos al ser humano y alejados de él por naturaleza .de ahí que tuviera que existir una serpiente que reclamara incesantemente su consumo.. Los ojos en la fuente .en los caños, en las flores, en los brotes rosas en los ramales que fructificaban en esferas traslúcidas., su relación

con Adán y Eva y su unión bendecida por Dios Hijo sugerían .junto con algunas crías animales. la fecundación necesaria para la procreación. Los caños parecían simbolizar órganos sexuales masculinos y femeninos que vertían sus fluidos y material genético al río de la vida, donde tenía lugar la fecundación. La fuente parecía simbolizar la unión de lo masculino y lo femenino en un único cuerpo, erigido en símbolo de la fuente de la vida. Este hecho, y .sobre todo. el que del río generado por la fuente nacieran alimañas, parecía indicar que la fuente también era símbolo de Dios, de un Dios Creador, capaz de crear por sí mismo, sin necesidad de consorte. El porqué de esta afirmación sorprendente había que buscarlo en otra obra del Bosco, situada justo a mi derecha: en lo alto del panel izquierdo de El carro de heno 224 aparecía un iluminado Dios Padre expulsando del cielo a todos cuantos se volvían contra Él, ángeles venidos a alimañas que caían desde el cielo hacia la tierra. A la vista de las dos obras, esta explicación parecía más plausible que suponer que la fuente .situada por encima de las riquezas (por su base rocosa); símbolo de 224 El carro de heno (hacia 1516; óleo sobre tabla; 147 cm × 212 cm), de Hieronymus Bosch, Museo Nacional del Prado (P02052), Madrid. museodelprado:[obra El Bosco enciclopedia] wiki:[obra El Bosco] #ahsBOSCOcarro