
reyes permean Madre con niño muerto IV.. Picasso refuerza la temática del portal de Belén introduciendo al buey y a la mula transformados en toro y yegua, los mismos animales que llegarán al Guernica para ejemplificar la tragedia de la fiesta taurina. Fútbol y toros. Así viaja Picasso, de un campo a otro, del verde césped a los prados verdes, y de allí al albero. Y así reza el subconsciente colectivo, que encarna en el fútbol y en los toros, en esas dos aficiones, el ideal de la fiesta, fiesta que Picasso transforma en tragedia. Picasso no pudo ser más explícito. Buscó y encontró un método que le permitía dar rienda suelta a su portentoso talento artístico, hasta incluso sublimarlo, y al mismo tiempo expresar a través de la pintura su complejo universo intelectual, y a este método subordinó la estética, que llegó a ser minimalista y tan extraña por necesidad, para dar cabida al máximo común divisor de tantas y tan brillantes ideas, pero también por gusto, porque lo uno no quitó que la pura estética también condujera por momentos el proceso creativo e incluso lo gobernara. Así fue como el contenido dictó la apariencia del continente, y el continente la del contenido. Fue la idea y el espíritu el que dictó la frase. Las apariencias engañan. «Mis cuadros .dijo Picasso. han sido pintados para hacer funcionar la imaginación de los hombres; pero no ha funcionado». Picasso subestimó su ingenio.

Picasso elevó los «ismos» a la infinita potencia del simbolismo, al envolver en un continente cubista, expresionista y surrealista un valioso y complejo contenido simbólico en el que toda parte contribuye a sus todos, y en el que cada todo da forma a una cara de una interpretación poliédrica y a la vez única. Interpretar una obra de arte .e incluso la vida. supone inevitablemente distorsionar en mayor o menor medida el sentido real que el creador quiso darle a su obra. Picasso, consciente de esta realidad ineludible, se plantea un doble reto: ¿cómo puede el creador hacerle sentir al espectador lo que el espectador le hace sentir al creador cuando malinterpreta ante él su obra?; ¿cómo puede el creador luchar contra la distorsión que el espectador introduce en la obra del creador al malinterpretarla? Picasso dio con una fórmula magistral: presentar al espectador una obra que pareciera de antemano distorsionada, que infundiera confusión y sinsentido en la mente del espectador, la misma confusión y sin sentido que el creador experimenta al sufrir la malinterpretación del espectador. De esta forma, el espectador puede sentir plenamente y de primera mano la insensata crueldad con que él mismo distorsiona una obra de arte .o la vida misma. al malinterpretarla sin ser consciente de su error.