
adolescente en Madre con niño muerto IV, del que sólo se evidenciaban los brazos y su cabeza, por no verse su cuerpo, y sus piernas aparecer confundidas con el cuerpo de su madre. Para desentrañar la relación entre Madre con niño muerto IV y el Guernica había que proceder como un egiptólogo ante un jeroglífico indescifrable, o como un grafólogo ante un testamento ininteligible, o como un fiel lector de prensa dominical ante el más enrevesado de los crucipictogramas 3049. En la pintura de Picasso todo es signo: quien quisiera entender su obra tiene que llegar a descubrir la cosa representada por el signo. En Madre con niño muerto IV sólo aparecían los brazos, la cabeza y las piernas del mayor de los dos niños, pero no su cuerpo. De hecho, Picasso dibujó las piernas del niño más como pies que como piernas, y en la boca del caballo (14). No parecía casual. Había tres rayas en la parte inferior de un pie, y cuatro en la parte inferior del otro, indicando en ambos casos los dedos de los pies del niño. Por sorprendente que pudiera parecer, Picasso parecía trasladar esta misma relación al hombre en el suelo del Guernica. Gracias a esta relación con Madre con niño muerto IV podía intuirse que el hombre en el Guernica no tenía cuerpo, pero sí tenía piernas y pies, en el cuello y en la cabeza del caballo, al 3049 abc

que Picasso pintó tres dientes en una mandíbula y cuatro dientes en la otra. ¿Argumentación insostenible? No, todo lo contrario. Los pies del niño en Madre con niño muerto IV son un símbolo de los dientes de la yegua (14). Al trasladar este simbolismo al Guernica, el Guernica le permitía a Picasso confirmar el simbolismo de Madre con niño muerto IV. Si los pies del niño (5) en Madre con niño muerto IV son, a su vez, dientes de la yegua (14), los pies .o pie. de la mujer son, a su vez, dientes del toro (12): en el Guernica no aparecen los pies de la mujer; en el Guernica el toro no tiene dientes. Por eso, en Madre con niño muerto IV, Picasso dividió la punta de la lanza intencionadamente en dos con un hilo de sangre: lo hizo para sugerir dos dientes del toro (17), símbolo de los dos dedos de su pezuña, símbolo de la pezuña (1) ensangrentada, vista perfil, vuelta hacia arriba. Picasso construyó una doble relación cruzada, a prueba de bombas, entre Madre con niño muerto IV y el Guernica. La relación se autojustificaba con tanta solidez que adquiría el rango milagroso de prueba irrefutable. En un doble intento por confirmar esta relación y por identificar a su vez al niño del Guernica con el hombre en el suelo, Picasso llegó incluso a proyectar esta idea sobre los pies del niño del Guernica, al que pintó tres dedos en un pie y cuatro en el otro. Hasta la puya en forma de flecha, en Madre con niño muerto IV,