Tras el estallido de la Guerra Civil, El jardín de 
las delicias sufrió la misma suerte que El 
Descendimiento, de Roger van der Weyden, y 
tuvo que abandonar El Escorial rumbo al exilio. 
En 1939, una vez finalizada la contienda, el 
tríptico regresó a España; pero no a su real 
estancia en El Escorial, sino a una modesta 
habitación en el Museo del Prado, que ha venido 
a ser su residencia desde entonces. 

De junio a septiembre del año 2000, y con 
motivo de la restauración de El jardín de las 
delicias, el Museo del Prado realizó una 
exposición especial en torno a este tríptico del 
Bosco, exposición que tituló El jardín de las 
delicias del Bosco: copias, estudio técnico y 
restauración 2819, 2820. Como el catálogo de la 
exposición solo estaba disponible en la sala Goya, 
hasta allí me tuve que ir a consultarlo. Al llegar, 
rellené y entregué una ficha con los datos del 
catálogo y al cabo de unos minutos me lo trajeron 
a la mesa. Leí por encima el primer capítulo, 
titulado «El jardín de las delicias: del taller del 

2819 El jardín de las delicias del Bosco: copias, estudio técnico y 
restauración (del 23 de junio al 10 de septiembre de 2000, 
exposición), Museo Nacional del Prado, Madrid. 

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2820 El jardín de las delicias del Bosco: copias, estudio técnico y 
restauración (2000; ISBN 848731791X; catálogo de exposición), 
Museo Nacional del Prado, Madrid. 

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Bosco al Museo del Prado. Las copias» 2821. Ojeé 
el «Catálogo» 2822. Analicé atentamente las 
«Reflexiones en torno al significado de El jardín 
de las delicias» 2823. Abordé con curiosidad «El 
estudio técnico de El jardín de las delicias» 2824. 
Tomé algunos datos sobre «Los materiales de El 
jardín de las delicias del Bosco: estudio para la 
restauración» 2825. Y adquirí cierta idea de en qué 
había consistido la «Restauración del tríptico de 
El jardín de las delicias» 2826. Sin embargo, por 
más que busqué en todo el catálogo, nada hallé 
que hiciera referencia ni a lo que yo veía en el 
tríptico ni a la interpretación que yo le daba. Por 
alguna razón, mi cerebro parecía reconocer o 
imaginar formas y relaciones en El jardín de las 
delicias que los que allí escribían no parecían 
capaces de imaginar o reconocer, si bien sus ojos 
veían bastante más que los míos, que no podían 
acercarse al tríptico, ni traspasar la imagen visible 
en busca de rectificaciones ocultas. 

2821 «El jardín de las delicias: del taller del Bosco al Museo del 
Prado. Las copias», de Pilar Silva Maroto, pp. 11-31. 

2822 «Catálogo», pp. 33-47. 

2823 «Reflexiones en torno al significado de El jardín de las 
delicias», de Joaquín Yarza Luaces, pp. 49-69. 

2824 «El estudio técnico de El jardín de las delicias», de Carmen 
Garrido y Roger van Schoute, pp. 71-97. 

2825 «Los materiales de El jardín de las delicias del Bosco: estudio 
para la restauración», de Enrique Parra Crego, pp. 99-105. 

2826 «Restauración del tríptico de El jardín de las delicias», de 
Rocío Dávila y María Teresa Dávila, pp. 107-125.
17 -2 -1 -1 +1 +1 +2 https://www.museodelprado.es/aprende/enciclopedia/voz/jardin-de-las-delicias-de-el-bosco-shycopias/7eaf7481-1c38-4fa2-8240-3962ac18236b https://www.museodelprado.es/aprende/enciclopedia/voz/jardin-de-las-delicias-de-el-bosco-shycopias/7eaf7481-1c38-4fa2-8240-3962ac18236b 17 -2 -1 -1 +1 +1 +2