oraciones, que muy bien pudieron llegar al oído 
del Señor. El colegio, al noroeste, y la parte del 
claustro que da a poniente, unidos ambos por el 
Patio de Reyes, dan forma a la mitad inferior del 
trono sobre el que se asienta el arquitectónico 
Cristo. Todo en El Escorial tiene un sentido, 
como lo tiene la pintura del Bosco o la de Picasso. 
Todo en El Escorial puede interpretarse a partir 
de la idea de que toda la fábrica da forma a la 
figura pétrea de Cristo entronizado en Majestad, 
como de jaspe y de sardio en el Apocalipsis. La 
funcionalidad de las estancias, o las obras de arte 
que albergan, adquieren en este nuevo marco 
interpretativo un sentido espiritual que las 
trasciende. Hasta la famosa silla de Felipe II 
.fuera o no esculpida para tal fin. se dejaba 
querer como símbolo precursor del pétreo trono. 

Lógico que Felipe II se sintiera en la Gloria en 
el interior de El Escorial. A cada paso que daba, 
Felipe II sabía exactamente en qué parte de la 
figura de Cristo entronizado en Majestad se 
encontraba. La fuerza espiritual de esta 
concepción arquitectónica debió de parecerle 
insuperable. 

 Y así, de insuperable, podía calificarse la 
descripción que fray José de Sigüenza hizo de la 
obra del Bosco y, en particular, de El jardín de 
las delicias, descripción extensa, situada en un 
lugar privilegiado de su Tercera parte de la 
Historia de la Orden de San Jerónimo, cerrando

el Discurso XVII De la grandeza y variedad de la 
pintura que ay en esta casa, de que no se ha 
hecho memoria 2809, en el Libro IV. Nadie como él 
consiguió, con un martillo tan pequeño, dar tanto 
en el clavo: 

2809 Tercera parte de la Historia de la Orden de San Geronimo 
Doctor de la Iglesia. Dirigida, Al Rey nuestro Señor. Don 
Philippe III. Por Fray Ioseph de Siguença, de la misma Orden 
(Madrid, 1605), de fray José de Sigüenza (Sigüenza, 1544 R El 
Escorial, 1606), Biblioteca Nacional de España (AHMO/172252), 
Madrid. Libro IV, Discurso XVII, página 837 y siguientes. 

bne:[obra catalogo] 

 

 «Entre las pinturas destos A- 

lemanes, y Flamencos, que como di- 

go son muchas, estan repartidas por to 

da la casa muchas de vn Geronimo 

Bosco, de que quiero hablar vn po- 

co mas largo por algunas razones, 

porque lo merece su grande ingenio, 

porque comunmente las llaman los 

disparates de Geronimo Bosque, gen- 

te que repara poco en lo que mira, y 

porque pienso que sin razon le tie- 

nen infamado de herege, tengo tan- 

to concepto (por empeçar desto po- 

strero) de la piedad y zelo del Rey 

nuestro fundador, que si supiera era 

esto assi, no admitiera sus pinturas de- 

tro de su casa, de sus claustros, de su
17 -2 -1 -1 +1 +1 +2 17 -2 -1 -1 +1 +1 +2 http://bibliotecadigitalhispanica.bne.es/webclient/DeliveryManager?application=DIGITOOL-3&owner=resourcediscovery&custom_att_2=simple_viewer&pid=178703 http://catalogo.bne.es/