
También fueron obra de Juan Bautista de Monegro las cuatro esculturas de los Evangelistas emplazadas en el patio de los Evangelistas, así como la escultura de San Lorenzo que preside la fachada occidental del Monasterio de El Escorial, siempre a los pies del Señor. Dijo un cura, poco versado, en su sermón: «Ciertamente, este mundo quema, si no abrasa. Menudo es el estrado sobre el que el Señor planta sus pies. Porque San Lorenzo no sólo cargó con los pecados del mundo, sino que además andó con esa carga sobre las brasas» 2807, y aquí el concelebrante de a su vera le susurró: «¡Se dice anduvo, gilipollas!», y el cura, que entendió como Dios le dio a entender, continuó: «Y anduvo gilipollas hasta que espabiló». 2807 google wiki 2808 Giovanni Battista Crescenzi (Roma, 1577 R Madrid, 1635). wiki Treinta y tres escalones de mármol han de descender los pies de todo aquel que quiera llegar hasta el Panteón de Reyes, construido por Juan Bautista Crescenzi 2808 por encargo de Felipe III. Ni que cada peldaño fuese símbolo de un año de la vida de Jesús. Salvando las distancias, no era mala la idea. Los dos primeros grupos, de trece escalones cada uno, indicarían la infancia y la juventud de Jesús en Nazaret. El número trece apuntaría además al doce más uno, de los doce

apóstoles más Jesús. Los años de madurez de Jesús quedarían simbolizados por los seis escalones siguientes .que también coincidían en número con los seis reyes que presidían el Patio de Reyes.. El último escalón señalaría el último año de la vida del Cristo como hombre. Al descender este peldaño, el visitante pone sus pies sobre la base de la cripta y encuentra frente a él, sobre el altar de la cripta, una imagen a tamaño natural de Cristo crucificado, y un lema: «Resvrectio Nostra». La resurrección se produciría al emprender el camino inverso y subir por los escalones que antes, al descender, condujeron a la muerte. La Lonja cubre con losas de granito las amplias explanadas exteriores que dan a las fachadas norte y oeste de El Escorial. Las fachadas este y sur son todo verdor y campo. El trono de Cristo en Majestad se asienta sobre piedra gris y bajo el verde dosel de la naturaleza: quien a buen árbol se arrima… El contraste me hizo recordar el recortado pedestal del trono, en la Mesa de los pecados capitales, del Bosco, obra esta que Felipe II colocó en sus habitaciones del Monasterio, y a la que con este singular gesto parecía convertir en símbolo pictórico inspirador no solo de sus días y de sus noches sino también de la fábrica en cuyo centro espiritual permanecía. El Bosco pintó a Dios dentro de Dios cuando pintó a Cristo en el ojo de Dios, cual niña de su