
dotaron a la pintura de sentido etimológico. Felipe II y sus principales arquitectos .Juan Bautista de Toledo 2798 y Juan de Herrera 2799. dotaron a la arquitectura de sentido escultórico. En este sentido, podría hablarse de pintura arquitectónica para referirse al arte del Bosco, o al de Picasso, por ser un arte constructivo, al servicio de las ideas, al servicio del espíritu, un arte que con formas y relatos elementales .y por elementales, evidentes. edifica otras formas y relatos más complejos .y por más complejos, menos evidentes.. 2798 Juan Bautista de Toledo (Toledo o Madrid, 1515 R Madrid, 1576). wiki 2799 Juan de Herrera (Santander, 1530 R Madrid, 1597). wiki Pintura elevada a escultura elevada a arquitectura. Felipe II puso la arquitectura al servicio de la imagen para crear una arquitectura pictórica; mandó construir El Escorial, no como fin arquitectónico, sino como medio a través del cual poder sentirse más cerca de Dios: ir de Madrid a El Escorial tenía que ser como ir de Madrid al cielo; desde esta perspectiva había que mirar el Panteón de Reyes. Para alcanzar este objetivo, Felipe II recurrió a la pintura, a la imagen de Cristo entronizado en Majestad, y se valió de la arquitectura para construir y vivir dentro de esta sagrada imagen. La pintura

.carente de volumen, por ser plano su soporte. sólo puede contemplarse y sentirse desde fuera. Felipe II quiso sublimar esta experiencia espiritual «construyendo» la pintura, dotándola de volumen para poder vivir en ella. La arquitectura fue la respuesta a sus últimas preguntas: dibujada sobre plano también es pintura .por ser dibujo., y puede contemplarse y sentirse desde fuera, como así ocurre al ver el plano de la planta de El Escorial; pero, además, la arquitectura también puede contemplarse y sentirse desde dentro, cuando se construye la obra en base al plano y se entra físicamente en lo construido. Las pinturas pueden entonces llenar las paredes y las bóvedas de una arquitectura a su servicio, marco tridimensional, pétreo lienzo. La unión de arquitectura y pintura adquiría, en estas circunstancias, una fuerza espiritual extraordinaria, que trascendía la que ya de por sí aportaban cada una de las dos artes, consideradas individualmente. Esta unión, que adquiría vida etimológica, como palabra divina, irradiaba la deslumbrante luz del símbolo, del que hablaron Aristóteles y San Isidoro de Sevilla. La pintura se convertía en clave para descifrar la arquitectura de Juan de Herrera 2800 en El Escorial. 2800 Juan de Herrera (Santander, 1530 R Madrid, 1597). wiki