diocesi y Arçobispado de Toledo: el 

qual fundamos à dedicacion, y en 

nombre del bienauenturado S. Lo- 

rencio, por la particular deuocion q' 

como dicho es tenemos à este glo- 

rioso santo. Y en memoria de la 

merced y victorias, que en el dia de 

su festiuidad, de Dios começamos 

à recebir. E otro si le fundamos de 

la orde de S. Geronymo, por la par- 

ticular affecion y deuocion, que à 

esta orden tenemos, y le tuuo el 

Emperador y Rey mi señor. E de- 

mas desto auemos acordado de in- 

stituyr y fundar vn colegio, en que 

se enseñen y lean las Artes, y santa 

Teología, y q' se crien y instituyan 

algunos niños à manera de Semina 

rio, &c. Todas las cuales obras es- 

peramos en Dios seran para su san- 

to seruicio, è de que se consiguira y 

resultarà mucho fruto è beneficio 

al pueblo Christiano, &c.». 

 

Fray José de Sigüenza apostillaba estas 
palabras del Rey diciendo: 

 

 «Bien cla- 

ro queda con esto lo que hemos di- 

cho, y co harta fuerça la verdad de

todos los motiuos». 

 

El Escorial se construyó, primero, como una 
muestra de agradecimiento a Dios; segundo, 
como templo en el que se pudiera rogar a Dios 
por los reyes; y, tercero, como panteón real en el 
que pudieran descansar eternamente sus cuerpos. 
No podría El Escorial soñar con mejor planta, 
para servir a estos propósitos, que la de Cristo 
entronizado en Majestad. 

Las palabras de fray José de Sigüenza en el 
prólogo al libro tercero 2791 eran, cuanto menos, 
misteriosas. Parecían apuntar veladamente la idea 
de la figura de Cristo entronizado en Majestad 
como forma para el Monasterio. En el prólogo, 
fray José de Sigüenza ilustraba con varios 
ejemplos cómo era siempre la misericordiosa 
mano de Dios la que guiaba y corregía a la del 
hombre, condenada por naturaleza a producir 
.de primeras. obras imperfectas, como así lo 
fue su primera vestimenta, que hizo .allá en el 
paraíso. con hojas de higuera, un error que 
subsanó el Señor proveyéndole de otras hechas de 

2791 Tercera parte de la Historia de la Orden de San Geronimo 
Doctor de la Iglesia. Dirigida, Al Rey nuestro Señor. Don 
Philippe III. Por Fray Ioseph de Siguença, de la misma Orden 
(Madrid, 1605), de fray José de Sigüenza (Sigüenza, 1544 R El 
Escorial, 1606), Biblioteca Nacional de España (AHMO/172252), 
Madrid. Libro III, Prólogo, página 525 y siguientes. 

bne:[catalogo]
17 -2 -1 -1 +1 +1 +2 17 -2 -1 -1 +1 +1 +2 http://bibliotecadigitalhispanica.bne.es/webclient/DeliveryManager?application=DIGITOOL-3&owner=resourcediscovery&custom_att_2=simple_viewer&pid=178703 http://catalogo.bne.es/