
de su cuerpo, y el de la Emperatriz, y Reyna mi señora y madre auian de ser puestos y colocados, siendo cosa justa y decente que sus cuer- pos sean muy honorablemente se- pultados, è por su animas se hagan è digan continuas oraciones, sacrifi- cios, commemoraciones è memo- rias. E porque otro si nos auemos determinado, quando Dios nuestro Señor fuere, seruido de nos lleuar para si, que nuestro cuerpo sea sepul tado en la misma parte y lugar, ju- tamete co el de la serenissima Prin cessa doña Maria nuestra muy ca- ra y amada muger, que sea en glo- ria, è de la serenissima Reyna doña Isabel, nuestra muy cara y amada muger, q' assi mismo tiene determi nado, quado Dios nro Señor fuere seruido d lleuarsela, de se enterrar jutamete en el dicho monasterio, è que sean trasladados los cuerpos de los Infantes don Fernando, y don Iuan nuestros hermanos, è de las Reynas doña Leonor, è doña Maria nuestras tias. Por las cuales conside raciones fundamos y edificamos el monasterio de S. Lorencio el Real, cerca de la Villa del Escorial, en la

diocesi y Arçobispado de Toledo: el qual fundamos à dedicacion, y en nombre del bienauenturado S. Lo- rencio, por la particular deuocion q' como dicho es tenemos à este glo- rioso santo. Y en memoria de la merced y victorias, que en el dia de su festiuidad, de Dios começamos à recebir. E otro si le fundamos de la orde de S. Geronymo, por la par- ticular affecion y deuocion, que à esta orden tenemos, y le tuuo el Emperador y Rey mi señor. E de- mas desto auemos acordado de in- stituyr y fundar vn colegio, en que se enseñen y lean las Artes, y santa Teología, y q' se crien y instituyan algunos niños à manera de Semina rio, &c. Todas las cuales obras es- peramos en Dios seran para su san- to seruicio, è de que se consiguira y resultarà mucho fruto è beneficio al pueblo Christiano, &c.». Fray José de Sigüenza apostillaba estas palabras del Rey diciendo: «Bien cla- ro queda con esto lo que hemos di- cho, y co harta fuerça la verdad de