El palacio real .palacio de los Austrias, 
orientado a oriente, con el Patio de los 
Mascarones en su centro. simbolizaba la cabeza 
de Cristo. Las habitaciones de Felipe II 
descansaban sobre el hombro izquierdo de Cristo, 
junto a la cabeza y el cuello. Las habitaciones de 
la infanta Isabel Clara Eugenia quedaban en la 
misma posición, pero del otro hombro. El Patio 
de los Reyes, orientado a poniente, simbolizaba 
las piernas de Cristo. La Basílica daba forma al 
torso de Cristo. La voz emanaba del altar mayor. 
El retablo del altar mayor era una enorme lengua 
en comunión .símbolo de la lengua del pueblo y 
de la palabra de Dios., una lengua que recibía 
en su punta el cuerpo y la sangre de Cristo, pues 
allí era donde aparecía Cristo crucificado sobre la 
cruz hecha de madera procedente del mismo 
barco .el «cinco chagas». del que Felipe II 
mandó se hiciera su ataúd. 

Acerca de la existencia de lo casual en este 
mundo, y en referencia a los solemnes 
recibimientos que, organizados atendiendo a otras 
razones .como la entrada en Milán de los 
«Embaxadores de los Elbecios»., parecían dar 
también la bienvenida en esas ciudades al 
coincidente y casual paso por allí de las cuatro 
grandes cajas con las santas reliquias, decía fray 
José de Sigüenza: «Todo esto para nosotros es a 
caso, mas no para el señor de la casa, que dispone 
en esta del vniuerso todas las cosas con sumo

acuerdo y prouidencia». Y era sólo ahora, a la 
vista de lo que El Escorial significaba, cuando 
lograba muy bien comprender la otrora extraña 
misión que Felipe II encomendó a sus emisarios, 
una misión que les llevó a buscar tantas reliquias 
de santos como pudieran hallar en Alemania para 
traerlas a España y depositarlas en El Escorial. En 
una Europa inmersa en guerras religiosas, fruto 
de la reforma protestante 2789, fue como muestra de 
la inquebrantabilidad de su fe que Felipe II 
construyó El Escorial de la forma en que lo hizo. 
La carta de fundación del convento, dada en 
Madrid en 1567, era, a este respecto, 
esclarecedora. El propio fray José de Sigüenza 
incluyó un extracto en el primer discurso del libro 
tercero 2790: 

2789 wiki larazon 

2790 Tercera parte de la Historia de la Orden de San Geronimo 
Doctor de la Iglesia. Dirigida, Al Rey nuestro Señor. Don 
Philippe III. Por Fray Ioseph de Siguença, de la misma Orden 
(Madrid, 1605), de fray José de Sigüenza (Sigüenza, 1544 R El 
Escorial, 1606), Biblioteca Nacional de España (AHMO/172252), 
Madrid. Libro III, Discurso I, página 534 y 535. 

bne:[catalogo] 

 

 «Reconociedo los muchos y gra- 

des beneficios que de Dios nuestro 

Señor auemos recebido, y cada dia 

recebimos, y quanto el ha sido serui 

do de encaminar y guiar los nues-
17 -2 -1 -1 +1 +1 +2 17 -2 -1 -1 +1 +1 +2 http://es.wikipedia.org/w/index.php?title=Reforma_Protestante http://www.larazon.es/religion/el-papa-francisco-a-los-obispos-nunca-mas-a-los-crimenes-de-los-momentos-oscuros-DP10792890 http://bibliotecadigitalhispanica.bne.es/webclient/DeliveryManager?application=DIGITOOL-3&owner=resourcediscovery&custom_att_2=simple_viewer&pid=178703 http://catalogo.bne.es/