
diagonal, Durero emplazaba dos cuchillos. Presidía la escena Jesús. La xilografía databa de 1510, El jardín de las delicias se creía anterior a esa fecha en al menos cinco años. En la técnica xilográfica, la xilografía y su plancha se unen en una sola imagen en el instante de la impresión. Luego, al separarse, cada parte muestra la imagen especular de la otra parte. Uní La Última Cena a su reflejo especular hacia la derecha .reflejo a las 3.. En la imagen resultante .La Última Cena .R3.. vi un gigantesco búho (1) 2735, sus patas crucificadas a la mesa, sus alas y su pecho traspasados por las ventanas; de la cabeza solo asomaba el pico, en lo más alto. Además, las ventanas sugerían los ojos y orificios nasales de una cabeza de tortuga (2). Y al unir La Última Cena a su reflejo especular hacia la izquierda .reflejo a las 6. vi que toda la imagen resultante .La Última Cena .R6.. sugería una gigantesca cabeza (3) de rasgos humanos. 2735 #ahsDUREROgranpasionC1 2736 Christ in Limbo (Harrowing of Hell) (1510; xilografía; 39,6 cm × 28,4 cm), de Albrecht Dürer, Harvard Art Museum/Fogg Museum (M10314), Cambridge, Massachusetts. harvard Christus in der Vorhölle (1510; xilografía; 39,6 cm × 28,4 cm), de Albrecht Dürer, Kunsthalle zu Kiel (A.B. 1154), Kiel. En la penúltima xilografía, que no en vano se titulaba Cristo en el Limbo 2736, Durero situó a

museen-sh:[imagen] wga 2737 google #ahsBOSCOautorretrato 2738 #ahsBOSCOautorretratoC1 Cristo junto la cueva que conducía al infierno. La cueva era similar en concepto y forma a la que el Bosco había pintado en la esquina derecha del panel central de El jardín de las delicias, cueva que también parecía conectar con el infierno del panel derecho, tanto por su posición como por estar sellada. Y si Durero colocó una manzana en la mano derecha de Adán, el Bosco la puso en la de Eva, de mirada perdida, como en el limbo. Y si Durero clavó con cinco clavos .dispuestos como en la cara de un dado. la bisagra de la puerta del Hades .de la que solo era visible una esquina., el Bosco pintó el dado y transformó la bisagra en llave de la puerta del Hades, arabizando el número. Y he aquí que, bien mirada, la esquina visible de la puerta del Hades, echada por tierra en la esquina inferior izquierda del grabado, parecía una cabeza de tortuga (4) .más que de serpiente.. Y al igual que la puerta estaba vencida, así parecía estarlo esta tortuga, de tan seca y caída sobre su moflete izquierdo como estaba, que hasta parecía muerta. Y he aquí que, en el solitario autorretrato 2737 pintado cual isla en la portada del libro que había comprado en el Prado, el Bosco parecía tocado de un caparazón (1) 2738, y compartía ojo derecho con