
confieso mis delitos y no te oculto mis injusticias» 2712; «si las maldades observases, Señor, ¡oh, Señor!, ¿quién lo resistiría?» 2713; pero «el Señor ha acogido mi oración; se avergüencen y turben mucho todos mis enemigos» 2714. 2712 Salmos 32 vatican:[español latín] latinvulgate biblos bl:2, 34-36 2713 Salmos 130 vatican:[español latín] latinvulgate biblos bl:1, 13-14 2714 Salmos 6 vatican:[español latín] latinvulgate biblos bl: 2, 17-20 2715 Salmos 33, 4 vatican:[español latín] latinvulgate biblos bl:1, 18-20 En el salmo 332715, el mismo salmo del que el Bosco extrajo el texto que aparece sobre el tríptico cerrado, encontré una frase que ni pintada para la ocasión, por la cantidad de rectas que ya había trazado sobre el tríptico en busca de la interpretación verdadera. La frase decía así: «QuiaPorque rectumrecta estes verbumla palabra Dominidel Señor EtY omniatoda operasu obra eiushecha incon fideverdad » Rectas son las palabras del Señor, como rectas son las innumerables líneas claves para la correcta interpretación de El jardín de las delicias. El Bosco, siguiendo los dictámenes de la Biblia, convirtió la recta y la piedra en símbolos divinos. De rectitud y de piedra se hablaba, por ejemplo,

en el capítulo 32 del Deuteronomio 2716, apuntando con ello al pétreo pantocrátor en el ojo derecho de la inmensa cabeza (1) de Dios, en el panel central de El jardín de las delicias. De este mismo capítulo del Deuteronomio extrajo el Bosco las dos frases escritas sobre las filacterias de la Mesa de los pecados capitales 2717. 2716 Deuteronomio 32 vatican:[español latín] latinvulgate biblos bl:2 2717 Mesa de los pecados capitales (finales del siglo XV; óleo sobre tabla; 120 cm × 150 cm), de Hieronymus Bosch, Museo Nacional del Prado (P02822), Madrid. patrimonionacional museodelprado:[obra El Bosco] wiki:[obra El Bosco] #ahsBOSCOmesa 2718 Salmos 19, 8 vatican:[Salmos, 19, 9:[español latín]] latinvulgate:[Salmos 18, 9] biblos bl:2, 29-31 2719 Salmos 25, 8 vatican:[español latín] latinvulgate biblos bl:1, 5-6 El Salterio equiparaba constantemente la rectitud y lo divino. Así ocurría en el salmo 192718 «IusticieLa justicia dominidel Señor rectees recta letificantesy alegra cordael corazón : preceptumel precepto dominidel Señor lucidumes lúcido illuminanse ilumina oculoslos ojos » o en el salmo 252719 «DulcisDulce ety rectusrecto dominuses el Señor : propterpor hoceso legemla ley dabitdará delinquentibusal delincuente inen viael camino »