Los inmensos mosaicos, las figuras planas, la 
estrella de destellos triangulares, los Magos 
adorando a la Virgen con el Niño, y al otro lado 
Cristo entronizado y esa forma de candil… Eran 
las mismas temáticas y elementos que yo veía en 
el Guernica. Hasta los ojos del hombre en el 
suelo del Guernica tenían forma de mandorlas, 
como los del Cristo entronizado. 

Fue entonces cuando una visión, fugaz como la 
de un rayo, atravesó certera mi cerebro. Quedé 
inmóvil, intentando mantener su recuerdo, lejano 
como el trueno en la distancia; pero no pude. La 
visión desapareció sin que llegara a comprender 
su significado. Al poco surgió otro rayo, y luego 
vinieron más, que como agujas enhebradas fueron 
enlazando ideas que aparecían y desaparecían de 
mi memoria superponiéndose cual fogonazos. Al 
comprender el extraño mensaje llegó la calma: mi 
mente me sugería que Picasso había pintado en 
vertical uno de los ojos del hombre en el suelo 
para simbolizar la forma de mandorla que 
enmarcaba al pantocrátor; y si eligió el ojo 
derecho de la cabeza de aquel hombre fue para 
fundirse con el Bosco en El jardín de las delicias 
y con ello indicar que el hombre también 
representaba a Dios. Aunque solo era una 
corazonada, algo me decía que la historia tenía 
que escribirse así, que estos dos genios habían de 
ser unidos mano con mano, cual Adán y Eva, 
conectados por una línea recta, para con otra línea

unir El jardín de las delicias y El Descendimiento, 
de Roger van der Weyden, y con otra El 
Descendimiento y el Guernica, formando así un 
triángulo místico del arte, una sagrada trinidad de 
la pintura, que sin decir palabra hablaba por sí 
sola, hasta por los codos. 

DADO MENOR 

 Retomé el análisis de El jardín de las delicias. 
Me fijé en el dado pequeño, en equilibrio sobre la 
mano desgarrada en bendición, en el interior del 
panel derecho. El hombre en la esquina derecha, 
el que sostenía las dos cartas, clavaba sus ojos 
horrorizados sobre esa mano y sobre ese dado. El 
dado mostraba tres números: el cinco, el uno y el 
tres. Busqué en el capítulo cinco del Apocalipsis 
los versículos del uno al tres. Busqué también ese 
mismo capítulo en la Biblia de Gutenberg 2705. 
Esto fue lo que encontré escrito en las tres 
primeras frases 2706: 

2705 Johann Gutenberg's 42-line Bible (Mainz, hacia 1455; 
impresor: Johann Gutenberg), British Library (IC.55), Londres. 

bl google:traductor #ahsGUTENBERGic55 

2706 Apocalipsis 5 vatican:[español latín] latinvulgate biblos 

bl:1, 34-39 

EtY 
vidivi 
inen 
dexterala diestra 
sedentisdel sentado 
supersobre 
thronumel trono 
librumun libro 
scriptumescrito 
intuspor dentro 
ety 
forispor fuera, signatumsellado
17 -2 -1 -1 +1 +1 +2 17 -2 -1 -1 +1 +1 +2 http://istc.bl.uk/search/record.html?istc=ib00526000 http://www.bl.uk/treasures/gutenberg/homepage.html http://translate.google.com/translate_t https://twitter.com/search?q=%23ahsGUTENBERGic55&src=hash http://www.biblegateway.com/passage/?search=Apocalypsis%205;&version=6; http://www.vatican.va/archive/ESL0506/__P111.HTM http://www.vatican.va/archive/bible/nova_vulgata/documents/nova-vulgata_nt_apocalypsis-ioannis_lt.html#5 http://www.latinvulgate.com/verse.aspx?t=1&b=27&c=5 http://www.biblos.com/revelation/5-1.htm http://molcat1.bl.uk/treasures/gutenberg/pagemax.asp?Page=311v&vol=2&strCopy=K&strResize=no