CUARTA JORNADA 

Cuando al día siguiente desperté y quise 
recordar los sucesos de la tarde anterior me 
resultó imposible determinar si las extrañas 
visiones que creía haber tenido en el interior de 
los dos museos habían realmente ocurrido. Por 
más que lo intenté, me fue fisiológicamente 
imposible convencerme de que las supuestas 
visiones habían sido reales, y no pude sino 
atribuirlas a algún extraño sueño que debí de 
haber sufrido durante la noche. Quizá la 
naturaleza humana tuviera esta forma de 
protección mental para casos extremos. Sea como 
fuere, lo cierto es que este visceral e irrefutable 
convencimiento de que todo había sido fruto de 
un mal sueño me hizo renacer lleno de gozo, 
infinitamente aliviado, como se renace de una 
pesadilla al despertar. Con el espíritu renovado, 
libre de toda carga, me levanté de un salto de la 
cama y me preparé para una nueva jornada de 
investigación.

EN LA BNE 

Regresé a la Biblioteca Nacional, me hice con 
una Biblia y con las Enarraciones sobre los 
salmos, de San Agustín, y retomé el análisis del 
libro de Salmos. 

SALMOS 

La curiosidad me llevó a leer algunos salmos al 
azar. En casi todos se podían encontrar frases que 
encajaban en El jardín de las delicias, del Bosco. 
Un ejemplo era el salmo 36, en el que se podía 
leer: «9Serán saciados de la abundancia de tu casa 
y les darás de beber del río de las delicias; 
10porque en ti está la fuente de la vida y en tu luz 
podremos ver la luz» 2529. «¿Quién es la fuente de 
la vida, sino Cristo?», dijo San Agustín en sus 
reflexiones sobre este salmo 2530. Dos versículos 
del salmo siguiente 2531 parecían proyectarse 
explícitamente en la esquina inferior izquierda del 
panel derecho, donde las armas blancas .cual 
símbolo del poder del dinero. se clavaban en los 
corazones de quienes las utilizaron en contra de 
pobres y menesterosos. 

2529 Salmos 36, 9-10 vatican:[español latín] latinvulgate biblos 

2530 newadvent google:traductor 

2531 Salmos 37, 14-15 vatican:[español latín] latinvulgate biblos 

El salmo 104 era otro buen ejemplo: «10Tú 
haces que las fuentes viertan sus aguas en las 
cañadas y que fluyan entre los montes. 11De ellas
17 -2 -1 -1 +1 +1 +2 17 -2 -1 -1 +1 +1 +2 http://www.biblegateway.com/passage/?search=salmos%2036&version=NVI http://www.vatican.va/archive/ESL0506/__PH5.HTM http://www.latinvulgate.com/lv/verse.aspx?t=0&b=21&c=35 http://biblos.com/text/psalms/36-9.htm http://www.newadvent.org/fathers/1801036.htm http://translate.google.com/translate_t http://www.biblegateway.com/passage/?search=salmos%2037&version=NVI http://www.vatican.va/archive/ESL0506/__PH6.HTM http://www.latinvulgate.com/lv/verse.aspx?t=0&b=21&c=36 http://biblos.com/text/psalms/37-14.htm