momento recordaban a otros de la Biblia, como a 
María Magdalena o al propio Jesucristo. Aun así, 
y restringiéndome a la ya de por sí rara parte de la 
historia en la que estaba pensando, me sorprendió 
la correspondencia tan singular con El jardín de 
las delicias, máxime conociendo la particular 
afición de Wagner a pintar mentalmente las 
escenas de sus óperas para luego trasladar con 
órdenes precisas sus diseños a los pintores de 
escena. Que Wagner hubiera elegido al Bosco 
como pintor de escena, por así decirlo, no 
resultaría extravagante en comparación con las 
libertades escenográficas de las que hacían uso 
habitual los directores artísticos al representar 
esta y otras obras del compositor, especialmente 
en nuestros tiempos. De hecho, la ópera, como 
género, rinde homenaje a las artes, pues todas se 
integran en ella. A través de este homenaje, 
Richard Wagner, huérfano de padre a los seis 
meses de nacer, también le rendiría tributo a su 
padre adoptivo, Ludwig Geyer, de profesión actor 
y pintor, en cuyo estudio dio Richard sus 
primeras pinceladas, motivado por un padre que 
deseaba ver nacer en su hijo el don de la pintura. 
Fue este mismo padre, cuyo apellido llevó 
Richard durante toda su niñez, quien le introdujo 
en los escenarios de los teatros y le animó a 
participar en algunas obras.

TRISTÁN E ISOLDA 

Repasé mentalmente el argumento de otra 
ópera de Wagner, Tristán e Isolda 2493, y me 
distraje proyectando algunos detalles de esta obra 
en el panel derecho de El jardín de las delicias. 
El final de la ópera parecía apelar al del 
inacabado Perceval de Chrétien de Troyes, a la 
anhelada curación del rey Pescador a manos del 
héroe que llega para salvarle. En la penúltima 
escena, un Tristán moribundo y abandonado, el 
mismo Tristán que en su día dijo llamarse Tantris, 
se arranca la tela que cubre su herida y se lanza, 
apenas sin fuerzas, en brazos de su amada Isolda, 
que ha desembarcado hace tan sólo un instante y 
llega expresamente para verle, temerosa de la 
suerte de su amado. «¡La que curará por fin mi 
herida se acerca como un héroe, se acerca mi 
salvación!», dice Tristán antes de morir en brazos 
de Isolda. Avancé con el recuerdo hacia el final 
de la ópera, dejé que entraran en escena los 
personajes principales, que rodearan a los dos 
enamorados, y detuve .cual mie 2494 del 

2493 Tristan und Isolde (1857-1859), drama lírico en tres actos con 
música y libreto de Richard Wagner. Se estrenó en el Königliche 
Hof- und Nationaltheater de Munich, el 10 de junio de 1865. 

wiki 

2494 .. [mie]. Momento del kabuki aclamado por el público, en 
el que el actor se detiene bruscamente con el fin de recrear una 
afamada pose. 

wiki
16 -2 -1 -1 +1 +1 +2 16 -2 -1 -1 +1 +1 +2 http://es.wikipedia.org/w/index.php?title=Trist%C3%A1n_e_Isolda_(%C3%B3pera) http://en.wikipedia.org/w/index.php?title=Mie_(pose)