devolví y salí de la Biblioteca Nacional dándome 
un masaje en el cuello. 

LA GUAGUA 27 

Tomé la guagua 27. En el trayecto hacia el 
Museo del Prado recordé a Wagner y su Parsifal. 

PARSIFAL 

Parsifal era una de mis óperas favoritas. De 
hecho, todas las óperas de Wagner lo eran, algo 
que incluso a mí me sorprendía, pues no 
conseguía entender qué podía haber cambiado en 
mi capacidad de apreciación de la belleza musical 
para que estas óperas, que ni por asomo se me 
hubiera ocurrido escuchar hacía tan solo una 
década .más preocupado entonces por Mozart, 
Verdi o Puccini., ocuparan hoy este lugar de 
privilegio. Supongo que las transmisiones 
radiofónicas del Festival de Bayreuth 2489 tenían 
algo de culpa: hasta las interrupciones 
ocasionales de la señal reclamaban su sentido, 
manteniendo al oyente en tensión por no saber 
cuándo podría aparecer la malvada interferencia, 
siempre al acecho, dispuesta a abalanzarse sin 
piedad sobre el momento estelar de la obra, 
atacando unas veces por el verso .canal Verdi. 
y otras por el recto .canal Ravel., cayendo 
como manchas en el tiempo, ensuciando las horas 

2489 bayreuther-festspiele google:traductor larazon abc:[1 2]

más lujosas, descendiendo desde algún recóndito 
lugar del cielo como rayos lanzados por ángeles 
de Dios empecinados en castigar al hombre por 
escuchar el fruto prohibido del árbol de la música, 
repitiéndole incesantemente: «Ruido eres y en 
ruido te convertirás» 2490. 

2490 Génesis 3, 19 vatican:[español latín] latinvulgate biblos 

Las misteriosas casualidades del arte quisieron 
que la historia narrada en el libreto de Parsifal 
también pudiera vislumbrarse en El jardín de las 
delicias. Klingsor, convertido en bestia, rodeado 
de sus órganos sexuales mutilados, se miraba en 
un espejo de metal mientras abrazaba a una 
Kundry dormida. Klingsor la ordenaba despertar 
para encomendarla otra misión, similar a aquella 
en la que Kundry, en un jardín de delicias, logró 
hacer sucumbir de amor a Anfortas, rey de los 
caballeros del Grial y guardián del santo Grial y 
de la Lanza sagrada. En el clímax del descuido 
amoroso de Anfortas, Klingsor .ahora rata 
antropomorfa. lograba sustraerle la Lanza 
sagrada, para luego herirle con la misma reliquia 
.ahora espada., provocándole una llaga 
incurable, dolorosísima, que no dejaría de sangrar, 
que le impediría moverse por sí mismo. Hasta la 
torre desde la que reinaba Klingsor parecía 
proyectarse en otra obra del Bosco, en una torre 
en construcción, en el infierno de El carro de 
heno. Titurel, el gran y viejo rey cuasi fantasma,
16 -2 -1 -1 +1 +1 +2 http://www.bayreuther-festspiele.de/ http://translate.google.com/translate_t http://www.larazon.es/detalle_normal/noticias/6998322/cultura+musica/el-tiron-de-wagner-ya-no-es-suficiente-para-el-exito-del-festival-de-bayreuth http://www.abc.es/cultura/musica/20140725/abci-crisis-bayreuth-201407241858.html http://www.abc.es/cultura/musica/20140725/abci-interrupcion-bayreuth-201407251646.html 16 -2 -1 -1 +1 +1 +2 http://www.biblegateway.com/passage/?search=Genesis%203&version=RVA http://www.vatican.va/archive/ESL0506/__P4.HTM http://www.vatican.va/archive/bible/nova_vulgata/documents/nova-vulgata_vt_genesis_lt.html#3 http://www.latinvulgate.com/lv/verse.aspx?t=0&b=1&c=3 http://www.biblos.com/text/genesis/3-19.htm