
terre par la bouce ihesu crist en celui ne uerra on ia vn seul mot de fausete»., pues Jesucristo la escribió de su propia mano en dos ocasiones .«ihesu crist li vrais escriuains escrit lettres de sa propre main ne mais que en . ij . lieus».: la primera fue cuando enseñó a sus apóstoles cómo le debían adorar .«le premier escrit que il fist ce fu la haute orison nostre signor ce est la patre nostre quant il ensenga a ses aposteles comment il le deuoient aourere».; y la segunda fue cuando junto a la mujer adúltera escribió sobre la tierra y dijo «el que esté libre de pecado, tire la primera piedra» .«lautre escrit… la feme qui auoit este prise en adult[e]re… il commencha a escrire en la poudre deuant lui… cil de vous qui est sans pecie si iete la premiere piere».. El texto prosigue con una afirmación del mismo calibre, a saber, que Cristo, tras su resurrección, sólo escribió la historia del Grial .«puis sa resurrection escripture ne mais tant seulement la sainte escripture du saint graal que li fiex dieu escrist de sa main».. Estas palabras aparecen en el punto en el que autor relata lo que le pasó a Nascien cuando fue detenido, acusado de la desaparición del rey Mordrain y posteriormente liberado de prisión por una extraña mano que le llevó hasta una isla desierta. Un día, desde esa isla, Nascien divisa un bello barco. Cuando se dispone a entrar en él se da cuenta de que sobre el barco hay una

inscripción que dice: «Si entras, mira que estés lleno de fe» .«Di ua qui veus dedens moi entrer garde que tu soies plains de foi».. Nascien se para, piensa, y, tras hacer la señal de la cruz con su mano derecha, entra y allí se encuentra con la cama más rica que jamás haya visto. El autor hace aquí un alto en su relato para desvelar la historia de la cama y del barco. La historia se remonta a Adán y Eva, al fatídico momento del pecado que supuso su destrucción y la nuestra. El autor retrocede en el tiempo hasta el instante en el que Eva arranca una rama de la que pende el fruto prohibido y come de él .«lesracha de cel arbre meisme . j . rainsel auoec le fruit»., y luego se lo ofrece a Adán, que también come de él. Adán y Eva son expulsados del paraíso y condenados a vivir y parir con sufrimientos. En su destierro, Eva planta la rama, que ahora adquiere un nuevo significado: igual que se perdió la vida a través de una mujer, la vida se restaurará a través de otra mujer. La rama arraiga en la tierra, crece y da forma a un árbol blanco, que el texto implícitamente relaciona con la virgen María .«uirgene marie».. Y de nuevo vi el texto proyectado en El jardín de las delicias: si el árbol prefiguraba a María, el fruto del blanco árbol había de prefigurar a Jesús. Pero L.Estoire del Saint Graal aún deparaba más sorpresas. La historia proseguía con Adán y Eva. Bajo el árbol, ya crecido, Adán y Eva se